El aprendiz
El amor está ahí y aquí...
Tú, nosotros somos amor., don Quijote era amor.
Por eso es incomprendido y por ello se habla tanto de él pero sin escucharlo.
Don Quijote, Cervantes nos enseñan lo contrario de lo que piensan y muestran a traves de lo ridículo y absurdo...
Olvidemos a los extraños, es necesario abstenernos, aislarnos y protegernos de lo corrupto.
Sigamos nuestro camino ignorando el burdo mundo inhumano
Dibujemos uno nuevo soñando activamente sin ignorar el anciano.
Continuemos cavalgando, riendo y soñando...
Dejemos el pesimismo afuera y levantemos el refugio entre seres iluminados (que no sabios).
Esta ahí, nos escucha, nos habla sin palabras y sin ruidos mostrándonos sin ritualismos ni adherezos el camino hacia su verdad cegadora.
Amiga... nunca nos perdemos cuando amamos de verdad y somos amados.
El amor no siempre se toca, se construye paso a paso..., se vive, se sueña o se añora
El amor es algo más que carne estremecedora de orgasmos espantapajaros de luces y sombras.
El amor es una brisa suave y dulce, un día día y todavía un día. Va más allá del cuerpo y del espacio.
Sólo conocen el amor los que lo han vivido... Como sólo conocen a Don quijote quienes lo vivieron, lo conocieron intimamente y sufrieron como él aprendiendo.
Os envio un calido respiro en una bolsa de hojas frescas perfumadas de nubes rojas y rodeadas de un otogño lejano que cabalga al lomo de una primavera incipiente de esperanzas presentes subsurradas en un eco tardío que respiran lluvias finas de verano trotando hacia el invierno presente.