Hola amiga... soy una mujer como vos y como muchas de este mundo que sentimos y nos expresamos...

Tal vez vamos por la vida sintiendo mucho y comprendiendo poco.

Leí tus poesías... me sorprendió la síntesis como una ráfaga de esencias que se perciben profundamente y alimentan nuestro espíritu.

No me caracterizo por ser sintética. ¡Al contrario!

Estos días fueron intensos para mí.... soy muy sentimental y a veces paso de un estado a otro... Puedo ser un cascabel como un mar de lágrimas y en medio de todo eso se debate mi razón que no sabe que hacer con todo mi ser.

No se francés, por lo tanto, me costará un tiempo comunicarme directamente, leer y comprender perfectamente todo... Pero con paciencia y persistencia se logran las cosas, verdad?

Leyendo escritos de nuestra mútua amiga, los tuyos, el Quijote, y otros de amigos llegué a la conclusión que hay tanto que no veo en este mundo!

Tanto amor que me brindan y no puedo o no quiero percibirlo cuando me pongo en un lugar de enojo...

Claro...no es capricho : hay motivos, pasados y presentes.
La mayoría de las veces algo detona un recuerdo y me viene la nostalgia

Hoy me di cuenta del amor que está en mi guardado, a veces lo comparto, otras veces me da miedo...

Sí puedo decir que mucho amor recibo! y de alguna manera necesito compartirlo.

 
   
Les envío un escrito y algunos dibujos de mi hija (de hace un par de años atras) Es curioso.... de pronto senti (no se por qué) la necesidad de compartirlos.. En ellos  claramente muestra cuando esta enojada, cuando contenta, cuando reflexiona, y hasta cuando se burla de las reglas establecidas (en ese que se llama oh!!!...es un culito haciendo caca, como diciendo ¡¡¡mira lo que hago!!!) y más...

 

 

Mi hija es la persona que más amo en el mundo y quien me recuerda  a diario quien soy y quien no soy.

Tiene 12 años y vivimos juntas.

Una sonrisa de color rosa intenso! como el nombre de Agos, y sus caritas risueñas como jugando felices en medio de todo y de todos...

Las necesito, gracias por existir y compartir-se

Esperanza