Atelier ARENOTECH
Cité des Sciences et de l’Industrie 28/29/30 mars 2001

Paridad e igualdad de oportunidades
Mujer y estudios cientificos : la gran esperanza de las jóvenes
Isabel Arenas

I.- INTRODUCCIÓN.

Cuando Mme. Loechel me invitó a participar en esta mesa redonda, me planteé cual podría ser mi aportación, ella insistió en que quería que hablase de mis experiencias, puesto que yo había sido una de las primeras mujeres que había conocido que se moviera en el ámbito de lo que hoy llamamos redes de comunicación, teleenseñanza, o universidades virtuales. Dado el título de esta mesa redonda, pensé que el planteamiento debería abordar una triple perspectiva: como profesional, como mujer y como portadora de handicap. No quiero ser muy ambiciosa ni excesivamente personalista en mi exposición y puesto que se trata de una mesa redonda y no de una conferencia, utilizaré un lenguaje coloquial. Por tanto, veamos someramente cada uno de estos ámbitos.

II.- EXPERIENCIA PROFESIONAL: EUROSTEP Y SUS CONSECUENCIAS

      Empecé a trabajar en este mundo fascinante cuando en 1985 la Agencia Espacial Europea hizo un llamamiento a diferentes instituciones educativas de los países de la Unión Europea ofreciéndoles que uno de los canales de emisión del satélite OLYMPUS pudiera ser  utilizado gratuitamente para fines educativos y de formación permanente. Una reunión en Avignon y una posterior en Viena aglutinaron a todas aquellas organizaciones que estaban interesadas en participar en la experiencia. Así nació EUROSTEP (Asociación Europea de usuarios de satélites para programas de formación y educación), de cuyo Consejo de dirección fui elegida miembro, como representante del Ministerio de Educación español. Entre sus miembros se contaban universidades de toda Europa, organismos dedicados a la investigación científica y tecnológica, ministerios, divisiones educativas de televisiones de ámbito nacional, etc.

     Entre los objetivos de EUROSTEP destaco estos dos:

     a)     Ayudar en Europa los experimentos de los socios en el campo de la educación y formación para lo cual se utilizan técnicas de utilización por satélite o similares.

     b) Crear oportunidades para los miembros con el fin de emitir programas de formación y educación en Europa por satélite u otros medios, promover la mayor explotación de estas oportunidades incluyendo nuevos desarrollos en la tecnología de la enseñanza creando todas las facilidades imaginables interactivas o no en el campo de las transmisiones.

     Se abría así, para mí y para estos primeros usuarios un mundo de posibilidades enorme de las cuales ni siquiera hoy somos capaces de vislumbrar hasta dónde no llevarán, pero cuyas primeras consecuencias estamos ya viviendo. La experiencia EUROSTEP, que se mantuvo hasta 1995, puso en contacto universidades, televisiones y organismos educativos de varios países que pudieron experimentar y dar a conocer a otros sus iniciativas. Durante estos años no todo fue un lecho de rosas, es más, casi me atrevería a decir que fueron más los problemas que los éxitos y problemas tuvimos de todo tipo, desde una avería en el satélite hasta los derivados de la propia inexperiencia de estos primeros entusiastas e ingenuos usuarios. En realidad, pese a nuestra buena voluntad no alcanzábamos a imaginar las posibilidades de las nuevas tecnologías,

     Pero para mí la importancia de esta asociación radica más que en sus logros, en las puertas que consiguió abrir y en las organizaciones que consiguió implicar. En efecto, por no ir más que al campo español, la experiencia adquirida por el Ministerio de Educación y otros usuarios institucionales españoles, (universidades, gobiernos autónomas, empresas de telecomunicación...) a partir del uso del satélite Olympus, propició que cuando en 1992 se lanzó el satélite HISPASAT, la II Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno aprobara el programa de Televisión Educativa Iberoamericana. Este programa, impulsado por España,  comenzó sus emisiones de forma regular vía satélite, en 1993, para todos los países de Ibero América y entre sus socios se encuentran 22 Ministerios de Educación, las principales universidades iberoamericanas y numerosas instituciones culturales y educativas, así como televisiones que tienen entre sus finalidades el servicio público, procedentes de todos los países de Ibero América, España y Portugal.

     Esta apertura tuvo otras manifestaciones, que no por ser menos espectaculares     fueron menos importantes: por ejemplo, el apoyo dado a proyectos innovadores como la experiencia ETSIT,(lanzada y coordinada por Laura García Vitoria) puede considerarse hoy como la primera prueba de una universidad interactiva y virtual; la creación de la Asociación de Usuarios españoles de satélites para la educación, el germen de una experiencia de redes; mi conexión en línea con mi oficina, cada vez que me caía o sufría una lesión, la primera experiencia de teletrabajo en el Ministerio de Educación español.

     Como ven, esta experiencia de la que he venido a hablarles supuso el germen de modelos que hoy, diez o quince años después, forman parte de nuestro universo cotidiano: qué haríamos hoy sin Internet, sin redes de comunicaciones, sin universidades virtuales, sin videoconferencias. Hasta los nombres o las traducciones de otros idiomas, tuvimos que inventarnos, de puro nuevas y desconocidas, hasta de nombre en español carecían. Ser pionera en este tipo de experiencias ocasionó problemas debidos a la inexperiencia, las dudas y la inseguridad, pero también, visto desde hoy, una gran satisfacción por los logros obtenidos.

     III.- COMO MUJER Y PORTADORA DE HANDICAP

     Incluiré en este apartado esta doble condición, puesto que a las desventajas generadas por el hecho de ser mujer, se suma en mi caso, la de padecer una minusvalía. La suma de estas dos condiciones puede condicionar o potenciar la exclusión social. Afortunadamente, no fue así en mi caso durante esta etapa en la que tuve la suerte de encontrar en mi camino personas que, al verme con mayores dificultades, supieron y quisieron allanarme el camino. Por eso merecen mi agradecimiento. Pero esto no ha sido siempre así, como lo demuestra mi última época de trabajo, ni en el caso de otras muchas mujeres. ¿Cómo pueden las nuevas tecnologías ayudarnos a superar estas circunstancias que ralentizan el desarrollo personal de la mujer y la hacen sujeto protagonista de determinadas desventajas sociales? ¿En qué medida pueden favorecer la igualdad de oportunidades?

     Si nos atenemos a una definición común de igualdad de oportunidades, entendiendo como tal una situación en la que los individuos de ambos sexos tienen los mismos derechos y opciones, es evidente que en el presente persisten desigualdades de hecho hacia las mujeres al menos si tomamos en consideración preferentemente el factor numérico. Hoy en día todavía podríamos hablar de un dominio masculino en el uso de estos medios. Pero experiencias como la que estos días se está llevando a cabo en este Congreso me muestra que este es el camino para que la mujer adquiera confianza en su capacidad para moverse en estos nuevos ámbitos, en su capacidad para aprender con nuevos materiales o técnicas.

     IV.- CONCLUSIONES.   

     El desarrollo de la tecnología en todos los campos del mundo contemporáneo es un hecho innegable y todos los estudios de prospectiva aseguran que esta tendencia continuará y aumentará en los años venideros. Un análisis de este hecho, desde la perspectiva de una profesora, supone una valoración positiva, pero no incondicional. Hemos mejorado en muchos aspectos, gracias a la Tecnología, pero también han surgido nuevos y graves problemas que es preciso analizar con detenimiento. Cómo hacer de las nuevas tecnologías un instrumento útil para el futuro, un instrumento que abra mentes, elimine barreras físicas y mentales, sustituya los prejuicios raciales por pensamientos tolerantes y abiertos a la aceptación del otro sean cuales sean sus condiciones de color, sexo o handicap, debe ser el objetivo de foros como este en el que hoy nos hemos reunido, para que este tipo de experiencias, nos ayudan a vislumbrar el futuro de esta "coincidencia multicultural contemporánea".

                                      Isabel Arenas,Madrid, marzo de 2001.