Vivir
más?
Los trabajos dirigidos por el profesor Martin Holzemberg del Inserm han conseguido alargar la vida del ser humano. Los ratones tratados en esta institución francesa, cuya media de esperanza de vida es de 600 días, alcanzan una longevidad de 900 gracias a la manipulación del gen "IGF-1" (Insuline Growth Factor type1) que tiene un papel crucial en el crecimiento y la proliferación celular.