La imagen de la mujer en la Prerfecta casada de Fray Luis de Leon - Laura Garcia Vitoria

Etica, politíca y vida social en la época

Algunos puritanos ingleses admiten que antes de la caida, los sexos eran iguales e incluso algunos autores feministas afirman que si eta sumisión es un castigo, debe representar un traslado de autoridad, así pues la mujer era superior al hombre en el jardín del Eden. Sin embargo, algunas autoridades retienen la lista de los. textos bíblicos : Gen. 3: 16, 1Co. 11 :5-15, 1Tim. 2 : 9-15, Eph. 5 : 22-23, 1Pierre 3 : 7. Estos textos están en perfecta armonía con los textos paganos, entre los cuales el seudo-aristotélico La economía y el Conjugalia praecepta de Plutarco son los más citados por los teólogos del Renacimiento.

En La política de Aristoteles, las mujeres son distinguidas de los esclavos e incluso si un texto de San Agustín deja entender que no hay diferencia en la condición (Contra Faustum, XXII. 31, PL,  XLII. 42O), otros autores de la Edad Media así como del Renacimiento insisten sobre esta distinción. De la subordinación de Eva se concluye que la mujer no debe formar parte en la administración del estado o en los asuntos públicos sino que debe consagrarse a "taréas femeninas". A las mujeres se les prohibe la palabra, la enseñanza y los sermones, no tienen acceso al sacerdocio.

Los comentadores  se refieren sobre todo a la Etica de Nicomaco de Aristóteles en la cual se reconoce la sujección de la mujer al marido como la sujección del niño al padre. La mujer queda excluida del universo moral aristotélico y sólo se le alude por las virtudes imperfectas de las culaes parece gozar. Erasmo y Vives vuelven a tomar estas teoras  en Enchiridion militis christiani, 1504 y De institutione feminae christianae, 1523.

Francesco Robertello (1516-1567) declara que ya sea la naturaleza o bien el hábito, o la educación hacen bueno al hombre. En cuanto a la mujer, se encuentra en una situación poco favorable ya que de por si, su naturaleza la lleva al vicio. Montecatini, menos severo le reconoce las virtudes de templanza, liberalidad y justicia y otras tantas, pero en un grado y modo diferente para el hombre. En lo referente al estatuto de la mujer dentro del matrimonio, se percibe un cambio. Las funciones del matrimonio se dirigen igualmente a los dos esposos, es decir, asistencia mutua y rpocraciion. El hombre es el tutor, cuidador, guardador de su esposa, le incumbe amarla y respetarla.

La situación de la mujer en la economía (doméstica), la "mulier economica" es esencialmente una mujer casada por el hecho de casarse o enviduar.; no hay sitio en este sistema para la mujer soltera y tampoco se considera la virginidad una virtud moral, como lo hace observar el calvinismta Klemens Trimpler.

En el matrimonio, los papeles del hombre y de la mujer son diferentes con relación a los diferentes atributos físicos y mentales de ambos ssexos. El hombre mós robusto y audaz es llamado a desempeñar un papel exterior, público de compra de bienes. La mujer que posee juicio y fuerzas fisicas en menor cantidad es naturalmente la que cuida de la casa y de los niños, de las adquisiciones del marido. Se puede concebir una mujer más fuerte y más racional que un hombre ya que se admiten diferencias y graduaciones de cualidades entre los seres del mismo sexo. Según Juan Ginés Sepulveda (1491 - 1571) puede ocurrir que un hombre débil se case con una mujer fuerte (lo que es antinatural) pero en semejante caso hombre y mujer han de seguir su  propio temperamento en sus respectivas taréas y no la noción de sexo.

En Política y economía de Aristóteles, la mujer ocupa el rango inmediatamente después del marido en, la jerarquía doméstica. En economía se defienden claramente los deberes de la mujer , los cuales se vuelven a citar por los moralistas del Renacimiento. La voluntad de la mujer queda pendiente de la del marido. Tendrá ella que cuidar la propiedad del mismo, apartar a los forasteros de su casa, ser humilde en su manera de vestir, ser tolerante con la conducta y el humor de su marido y rogar por él en su ausencia. También se encuentra esta doctrina en Plutarco, Conjugalia praecepta, en conformidad con la enseñnza judeocrsitiana. Este modelo de la mujer casta, modesta, sumisa, trabajadora, vestida sóbriamente, devota, resignada, se encuentra en la obra de Juan Vives, De institutione feminae christianae, 1523.

En cuanto a las relaciones afectivas entre marido y mujer se insiste sobre la necesidad de que haya un amor y respeto recíproco, no se entiende por amor enlace apasinado, sino algo parecido a una mezcla de caridad cristiana con las virtudes de castidad y tolerancia. John Case, neoaristotélico inglés declara que una mujer también ha de ser considerada como amigo.

Por lo que se refiere a la política y la mujer, Platón, Plutarco y Aristóteles condena cualquier participación de la mujer en la vida política de la nación; según los filósofos renacentistas existe unanimidad en el hecho de que la mujer no ha de particiapr en la política, la naturaleza, la opinión pública, las leyes divinas e humanas; todo predestina al hombre para gobernar, en detrimento de la mujer, solo en casos excepcionales (urgencia estatal), o si la mujer disfruta de cualidades excepcionales de estadista, puede entonces ocupar una función en los asuntos políticos (ejemplo de Catherine de Medicis, Maria Reina de Escocia, Isabel primera de Inglaterra), último caso defendido por John Case (Sphaera civitatis de 1588).

Torcuato Tasso en su Discorso della virtu femenile e donnesca de 1582, pretende que cada sexo tiene una virtud dominante : castidad para la mujer y valor para el hombre. Los hombres pueden demostrar virtud al practicar : elocuencia, liberalidad, valor, magnificiencia; las mujeres siendo ahorradoras, silenciosas, castas y modestas (magnificiencia por oposición a modestia).

Desde el punto de vista de los teólogos, la mujer es igual al hombre en algunos puntos, así los textos de la Biblia pueden ser leidos tanto por el hombre como por la mujer; el hecho de incitar a leer la Biblia en un fenímeno propio al Renacimiento. La igualdad de la mujer con el hombre aparece igualmente en el hecho del castigo y recompensa que son esperados tanto por el hombre como por la mujer. Las mujeres no tienen acceso a la enseñanza, pero se les reconoce como profetisas. http://www.arenotech.org - Retour