Seminario ARENOTECH
El reto mediteranéo :
Un terreno para la innovación pedagógica

Pedro L. Romera, Universitat Politécnica de Catalunya

Las nuevas tecnologías de información y comunicación (NTIC) ante la educación y el desarrollo económico.

Los  nuevos medios (NTIC):

·        condicionan los nuevos modelos de enseñanza/aprendizaje (especialmente constructivistas y con un elevado protagonismo del alumno),

·        abren nuevas posibilidades de aprendizaje (una simple piedra perdida en el campo puede ser una gran fuente de información),

·        desvinculan estos del marco escolar (el espacio no se reduce simplemente al aula)   y de la tradicional figura del alumno (niño o joven, para fijarse en cualquier tipo de persona de cualquier edad).

·        están ligados esencialmente a los más recientes avances tecnológi­cos, lo que puede ser un enorme obstáculo para ciertos entornos no suficientemente desarrollados (brecha tecnológica).

Una cuestión polémica: los países menos desarrollados amenazan la economía de los más desarrollados con una avalancha de productos baratos,  aunque sean tecnológicamente muy avanzados. Estamos ante el caso de las ventajas comparativas (ya estudiadas por David Ricardo en el siglo XIX) que permiten a cada país especializarse en aquellas actividades productivas para las que tengan una mayor ventaja relativa o, dicho de otra manera, un menor coste relativo. En nuestro caso la tecnología la desarrollan aquellos países que están mejor dotados para ello (los más desarrollados) y la fabricación se lleva a cabo por los que tienen los costes de producción mucho más bajos (normalmente los menos desarrollados). De esta forma todos los que intervienen en el proceso desarrollo/producción se ven beneficiados: los países menos desarrollados tiene posibilidad de irse desarrollando ofreciendo productos baratos al resto del mundo (con lo que se benefician sus consumidores) y los más desarrollados producen tecnología, para lo que están bien dotados, gracias a su elevado desarrollo

Evidentemente la brecha tecnológica existe, pero la propia actividad económica puede ofrecer mecanismos propios de equilibrio.

Un museo virtual del Mediterráneo.

Cuando hablamos de MED DIVIDE no nos estamos refiriendo al tradicional museo situado en una ciudad (pequeña o grande), ni en una región, ni siquiera en un país ocupando una magnífica estructura residencial de años pasados o de la más vanguardista actualidad, nos estamos refiriendo a una inmensa zona, como es la cuenca del Mediterráneo con un perímetro de más de 12.000 Km. y una quincena de países ribereños.

Evidentemente el proyecto se inicia con una pequeña parte de todo el contorno mediterráneo, pero la idea es que pueda extenderse a todo él.

¿Qué puede contener un museo de estas características? ¿Será un mueso de escultura, de pintura, de fotografía, de artes plásticas, de actividades u oficios, de la ciencia y de la técnica…?

La idea de un  museo virtual carece de límites: tanto de contenido como de referencias geográficas o políticas. Evidentemente que las diferentes parcelas del conocimiento se contemplarán, como ocurre en una gran enciclopedia.

Recordemos el gran salto hacia delante que supuso la invención de la imprenta y su combinación con el papel. Por un momento todo el conocimiento del “mundo”, hasta finales del siglo XVIII, pudo plasmarse en un espacio relativamente reducido, el ocupado por los escasos 28 volúmenes de l’Encyclopédie des sciences, des arts et de métiers. Y, lo más importante, podía trasladarse de un sitio a otro con la facilidad que supone llevar un pequeño m montón de libros. La existencia misma de la obra no impedía a nadie, sino más bien al contrario, desplazarse a infinidad de lugares para ver in situ todo aquello que recogía l’Encyclopedié.

Hoy en día ya no será necesario trasladar ni un libro, todo lo más un minúsculo teléfono móvil, un pequeño ordenador portátil o simplemente entrar en cualquier cíber café o conectarse desde cualquier punto de Internet, de los que comienzan a aparecer en ciertos lugares públicos, para tener acceso a todo la información existente en la red. Pero esa información debe ordenarse, debe irse completando, debe enriquecerse y poniéndose a disposición del usuario para que éste pueda acceder con facilidad desde cualquier lugar y en cualquier momento a la misma.

A partir de este momento, una vez se dispone de la materia prima debidamente registrada, (proceso prácticamente ilimitado), viene todo el proceso de verdadero valor añadido consistente en su manipulación, para que lo que anteriormente era una simple imagen plana o un sencillo registro sonoro, podamos pasarlo a las diversas posibilidades que nos ofrecen las NTIC: tres dimensiones, vaciados, vistas desde los diversos ángulos, incluso aquellos regularmente inaccesibles al espectador (como la cara oculta de la luna), con modificaciones en la iluminación y cualquier cosa que incluso hoy no lleguemos ni a imaginar (texturas, olores, etc.). ¿Quién podría imaginar hace unos años las diversas modificaciones que pueden darse a una reproducción exacta de la Gioconda o a cualquier otra obra de arte, manipulando un simple mando que aumenta la sonrisa, ensancha los pómulos o cierra sus ojos a nuestro capricho?

Esta idea del museo virtual exige un trabajo previo de registro y uno continuado de actualización y manipulación, pero ninguno de ellos impedirá a los usuarios del mismo prescindir de lo ya incorporado: las salas no se cierran para su actualización o limpieza, las obras que se prestan a otros museos siguen visibles como si no hubieran salido del mismo. El museo virtual, permítanme la expresión, es “eterno” y, por lo ya dicho, ubicuo.

Su uso y contribución a la formación.

En estos momentos nos encontramos ante lo que posiblemente sea un nuevo escenario, un nuevo paradigma en la acumulación y transmisión del conocimiento: estamos ante una base de datos, sin más; evidentemente grande, inmensa, pero no es más que una acumulación de conocimiento, eso sí, accesible de una y mil maneras y en conexión con otras bases de datos que permiten un acceso prácticamente ilimitado a cualquier tipo de conocimiento.

Hoy en día, esta simple aproximación verbal a una realidad ya existente puede ponernos los pelos de punta, puede dejarnos perplejos e inanes. Aún no estamos preparados para asumirla, es como aquella persona sedentaria que un día se va de excursión: no tiene los músculos adecuados preparados para ese nuevo ejercicio: nos encontramos ante una situación similar, tenemos que irnos adaptando a ella. La ventaja es que vamos en grupo y éste nos arrastrará, tirará de nosotros queramos o no. Es algo que estamos a punto de descubrir en unos pocos años.

Nos enfrentamos a un cambio notable, como no se había producido todavía en este terreno, es como cuando Clément Ader, en Francia, o los hermanos Wrihte, en EE.UU., vencieron la fuerza de la gravedad haciendo volar algo más pesado que el aire. Ahora tendremos toda la información a nuestro alcance en forma diferente a como hemos venido teniéndola lo largo de los siglos: de observarla de forma secuencial a observarla de forma relacional. Es evidente que no estamos acostumbrados a ello, nuestra musculatura no está adaptada a este ejercicio y hay que prepararse.

Su contribución al desarrollo.

Es evidente que una innovación como la que comentamos afectará al desarrollo de los países, de las regiones, de las ciudades. Es nuestro paso siguiente: medirlo, cuantificarlo.

Dejemos de momento los sectores primario (agricultura) y secundario (industria) en los que es evidente la incidencia de las NTIC, de forma especial las informáticas en la automatización de los procesos productivos, y centrémonos en el sector terciario (servicios) donde contamos plenamente con ambas tecnologías: las informáticas y las de comunicación; enfoquemos un poco más nuestro objetivo, para evitar dispersiones, y vayamos al sector afectado directamente por el proyecto MED DIVINE: la formación y el turismo.

Ya hemos hablado algo del primero, digamos ahora unas breves palabras del segundo. En los países mediterráneos (excepto los petroleros) una de las principales fuentes de riqueza es el turismo, si estas NTIC le afectan (se supone que para bien) afectan a su grado de desarrollo.

Alguien puede pensar que si ya tenemos a nuestro alcance las obras contenidas en los museos, sin necesidad de ir a ellos, el desplazamiento no valdrá la pena y el turismo se resentirá ¿Se ha resentido por la existencia de libros ilustrados a todo color, por las guías turísticas de todos los países o por las bellísimas y atractivas imágenes de la televisión? Todo lo contrario, ello supone el máximo incentivo para provocar los desplazamientos desde los lugares más remotos a los más concurridos. El hombre no se contenta con viajar mentalmente sentado en la mesa camilla contemplando un atlas del mundo, las emociones entran por los sentidos y estos son cinco.

Lo que cambiará será la manera de aproximarnos a las obras, a los lugares; será una manera mucho más inteligente y productiva que la de pasar como se pasa por una calle cuando nos dirigimos a un determinado destino ¿Ustedes se han dado cuenta como se visitan, especialmente los grandes museos? Hay una enorme multitud, con o sin guía, que recorre los pasillos para ver con un cierto detenimiento las cuatro o seis obras capitales allí existentes, el resto es un paseo bastante cansado, normalmente acalorado y ruidoso que acaba llevando de un sitio a otro para aplacar la sed, el hambre o adquirir los correspondientes regalos imprescindibles en todo viaje que se precie.

La gracia está, precisamente, en el movimiento.

Yendo un poco más lejos, vayamos a algo que empieza a cobrar cierto auge en los países mediterráneos: el turismo rural.  Esta nueva faceta, impensable hace simplemente unos años, surge de la necesidad de conocer, de revivir esa manera de vivir de nuestro pasado más reciente.

Su registro mediante las NTIC puede y debe aproximarnos a ella, pero ello no impide la verdadera experiencia, cuando se pasa de la llamada realidad virtual a la realidad.

El proceso de aceleración histórica en el que vive inmersa la humanidad es debido a algo y ese algo bien puede ser la acumulación y facilidad de adquirir los conocimientos. Estamos pues ante uno de los avances más singulares de nuestra historia: primero la aparición de las NTIC y luego su utilización con fines pedagógicos y de desarrollo.