Entrevista del periodista José Maria Lucas Zamudio
El Escaparate, revista riojana (diciembre 2007)

Una mujer joven que presume de ser española, castellana y riojana, y se siente muy orgullosa de ello. Es natural de Calahorra. Nació un 14 de abril

Desde hace unos años reside en París, la ciudad de la luz, y su verdadero mérito es que es una intelectual. Ha estudiado mucho, con sacrificios, hasta conseguir grandes logros. Es una mujer que merecía ser una Diosa del Ateneo. Su última hazaña, de la que nos enteramos por casualidad, es la concesión de la Medalla del "Palais du Senat" francés con motivo de las terceros encuentros "Emtreprisers et territories" el 19 de mayo del 2006.

¿Cuántos años llevas viviendo en Francia?
Llegué a este país en el año 1971, a París concretamente.

Y en este tiempo ¿qué metas has conseguido?
Bueno yo no diría metas. He trabajado, he luchado por salir adelante y abrirme camino en un país que no es el mío, que no es fácil, porque además la imagen que tienen hoy en día los franceses sobre España y los españoles, no tiene nada que ver que con la que existía cuando yo llegué a Francia. En aquellos años había mucha inmigración portuguesa y española. Los franceses creían que las españolas éramos todas chachas o mujeres de la limpieza. Entonces era raro pensar que había una mujer intelectual que viniera del Sur.

¿Seguían existiendo los Pirineos?
Efectivamente, en los Pirineos se terminaba Europa.

¿Crees que sigue siendo así hoy en día?
Hoy en día no y, además, económicamente estamos muchísimo mejor que Francia, esta ultima todavía goza del pasado, pero su economía está padeciendo un enorme déficit.

¿Sueles venir a España?
Cuando era profesora viaja más, bueno yo diría que muchísimo puesto que tenía cinco meses de vacaciones pero, ahora, no puedo hacerlo con tanta frecuencia porque no dispongo de tanto tiempo. Entonces, suelo venir en Navidades y en verano.

¿Cuál ha sido el motivo de la concesión de la medalla?
Me la dieron con motivo de la labor realizada sobre la difusión y el fomento de la sociedad del conocimiento y de las nuevas tecnologías, tema sobre el que di una conferencia en el Congreso el 19 de mayo del 2006.

Aparte ¿Algunas universidades de otros países también te han llamado?
Sí, y también diferentes organismos públicos internacionales es cierto, imparto conferencias sobre una materia en la que soy pionera, la trasmisión de conocimientos a través de la tecnologías de la información y de la comunicación, las ciudades digitales, ciudades del conocimiento y del desarrollo sostenible. Debo especificar, no obstante, que no soy ingeniera sino prospectivita, es decir, que tengo que investigar y conocer el pasado y el presente pero también anticipar el futuro para saber cómo se van a desarrollar los territorios del conocimiento y el impacto de las nuevas tecnologías sobre la sociedad. En este sentido, lo que me interesa es la transmisión de conocimientos. No es que me hayan interesado específicamente las nuevas tecnologías, si bien es verdad que me parecen imprescindibles hoy en día, sino que pretendo transmitir, construir, dejar huellas al respecto. Las nuevas tecnologías permiten propagar fácilmente el saber y el conocimiento y con ellas puedes estar al mismo tiempo en todo lugar y en todo tiempo, son ubicuitarias.

¿Y dónde está entonces la humanización?
Bueno, en mi caso junto a otras personas integradas en una red internacional con más de 4.000 personas en el mundo, tratamos de que lo que hoy se llaman ciudades digitales sean lugares del conocimiento más que tecnológicos. En este sentido, debo decir que la única característica que tienen las nuevas tecnologías, hoy en día, es que no tenemos elección: las nuevas tecnologías van a dar dar lugar al mejor o al peor del mundo.

¿Y qué camino llevamos?
No lo sé, no lo sé todavía. Es muy pronto puesto que no estamos más que en el inicio. Yo veo, por ejemplo, que el año 2020 solamente el 5 por ciento de la población activa trabajará en la economía tradicional. Ello significa que toda actividad económica estará basada en las tecnologías. Desgraciadamente, me he enterado que en España se pretende el estudio optativo de las nuevas tecnologías cuando en el resto del mundo, incluso en los países pobres, están haciendo lo contrario. El día de mañana el analfabeto será el niño o la persona mayor que no conozca las nuevas tecnologías.

¿Quiere decir eso que el leer y el escribir pasará a la historia?
Leer y escribir siempre va a hacer falta, pero las nuevas tecnologías permitirán comunicar en todo lugar y en todo tiempo, lo más importante será saber leer y sobretodo aprender a comunicar. Hoy en día sólo haciendo clic con el ratón encontramos el significado de muchas cosas. Además, debemos igualmente contar con el desarrollo e la inteligencia artificial

¿Ese concepto podría terminar eliminando la memoria y la inteligencia del hombre y suprimir el esfuerzo de buscar entre los papeles, en las enciclopedias…?
Evidentemente que no, pero en Internet es donde, sin lugar a dudas, se encuentra la mayor biblioteca del mundo.

¿Demasiado fácil?
No, no es fácil, hoy en día, todavía es mucha la gente que no sabe buscar en Internet, no conocen la técnica y la tienen que aprender y, ciertamente, no es tan fácil puesto que lo primero que debemos hacer es aprender a organizar los conocimientos y saberlos utilizar. Verdaderamente, hay posibilidades increíbles sobre las que constantemente tenemos que estar preparándonos y poniéndonos al día.

¿Qué motivos existen para que te embarcaras en este proyecto?
Cuando yo me lancé a poner en marcha esta iniciativa era profesora de español en universidades y en escuelas para las élites francesas pero, en aquellos años, el español no era considerada como una asignatura seria y como todo lo que he hecho siempre me lo he tomado con seriedad, me incliné hacia otro porvenir. Entonces, teniendo en cuenta que siempre he sido muy idealista y sigo siéndolo, estoy trabajando en la divulgación de las nuevas tecnologías que, a mi juicio, nos van a llevar a un mundo mejor.