Cumbre sobre Diseño para el Desarrollo Internacional

El 90% del dinero que se dedica a investigación y desarrollo se gasta en la creación de tecnologías al servicio del 10% de la población más rica del mundo, asi que para invertir esta tendencia, el MIT ha acogido la Cumbre sobre Diseño para el Desarrollo Internacional con el fin de identificar problemas, improvisar prototipos. En efecto, un grupo de investigadores de 16 países ha decidido ver cómo mejorar las vidas de los desfavorecidos y fabricar con materiales autóctonos baratos para que la población más pobre del mundo pueda tener acceso a ellos, se puedan reparar fácilmente y se adapten a su ritmo de vida.
He aquí algunos de estos ejemplos:
Mohamed Mashaal, ingeniero británico virtiendo agua en una mochila fabricada con plástico que llevaba puesta un compañero y espera poder ofrecer a las mujeres de este país un modo más sencillo para acarrear agua desde largas distancias.
Sham Tembo, ingeniero eléctrico de Zambia y Jessica Vechakul, estudiante de posgrado de ingeniería en el MIT, añadiendo estiércol de vaca triturado en un cubo de 23 litros que contenía carbón hecho con mazorcas de maíz puede generar electricidad suficiente para cargar la batería de un móvil o una pequeña linterna durante un año o más.
Jock Brandis trabaja en el proyecto 'Full belly', en el que se desarrollan máquinas para simplificar el trabajo en las aldeas mas inhóspitas.
Ashley Thomas, estudiante del MIT, brega con un marco de metal oscilante para un refrigerador que utiliza la evaporación de tejidos mojados en lugar de componentes eléctricos para extraer calor de su contenido.