|
Revista
en Linea ARENOTECH - Enero 2005© -
Revue en ligne ARENOTECH - Janvier 2005© "Líneas
que fecundan" |
![]() |
Contenido
Resumen. Cada lenguaje puede ser representado, lúdicamente, por una línea (visual o imaginaria) Los lenguajes, exquisitas formas que seres humanos tenemos para saber quienes somos, nos permiten crear lazos de comunicación y aprendizajes individuales o colectivos (significar-nos) Aprender a expresarnos, escucharnos, comprendernos desde la individualidad del otro, es pensar que no estamos solos en el universo, que solos, "no somos nadie". Es nutrirnos al desnudar el alma y maravillarnos al sabernos humanos, diferentes, especiales, pero todos en uno. Es respetar y aceptar las diferencias para crear nuevos cuestionamientos. Es necesitar soñar juntos para transformar nuestro entorno desde el hacer, donde la dignidad y la vida sean lo que prima en este mundo. Son líneas que fecundan Palabras claves: Lenguajes, Significar, Comunicar, Webcrear, Identidad |
Abstract. Each language can be represented, as a game, by a single line (virtual or imaginary). Languages, giving an identification as « human being », enable to create communication links and indivual or collective learning (meanings). Learning to speak, to heard, to understand each other means we are together, isolated we are nothing. We rise opening our spirits and understanding we are « human », differents in only one kind. To respect and accept our differences contribute creating new questions. We need to dream together for changing our environment, where dignity and life become the first things. They are fertilising lines.
Key words : languages, signification, communicate, identity
La línea es el elemento gráfico esencial del dibujo. Sirve para describir, concretar y fijar la apariencia de las formas tangibles y también para dar cuerpo a todo aquello que sólo existe en la mente del autor.
Con la línea se dibuja el contorno de las cosas y se delimitan las formas, (o se dibujan palabras para definirlas) Sin embargo, si observamos cualquier objeto, vemos que no existe ningún tipo de línea que defina su contorno y que éste queda delimitado por la diferencia de color existente entre el objeto y el fondo sobre el que se sitúa. Por lo tanto, se puede afirmar que la línea de contorno es un artificio ideado por el hombre para hacer posible la representación gráfica. Inventamos líneas
Dibujando comenzamos desde niños, nuestros primeros garabatos. Son las líneas las primeras cómplices y aliadas en traviesos intentos de “representación” de lo que percibimos coma realidad. Dibujamos los objetos, intentos de grafías en trazos multiformes, curvos, rectos o angulosos, amplios, diminutos o de colores
Allí comenzamos a dar nombre a las realidades tangibles. Son nuestros monigotes de líneas, el primer escalón a un laberinto de significados que, al descubrir luego el alfabeto y sus reglas, son una de las riquezas más preciadas al permitirnos construir palabras e infinitos universos.
Con trazos y entre líneas damos origen a la comprensión, vamos, poco a poco, construyendo la urdimbre de nuestro bagaje simbólico y encontrando lenguajes que nos permitan unir nuestro interior con el exterior. Ponemos nombres a las cosas que nos rodean y aprendemos a “representar” lo concreto de forma abstracta, construimos lenguajes y códigos para comunicarnos o al menos, para expresarnos. Por ende, hacemos de algún modo, presente lo que está ausente.
Siguiendo esta dualidad “presencias-ausencias”¿qué es lo presente y lo ausente? Si todo lenguaje es solo la representación de la realidad, ¿qué es la realidad en el mundo de los lenguajes?
De este modo, entre lo real y lo simbólico ¿Qué es real? ¿Qué es simbólico? Si partimos de la premisa que todo comunica, hasta los silencios, encontramos un basto espectro a interpretar y representar de significados, a través de distintos medios expresivos coma la escritura, las imágenes, los sonidos, los movimientos, entre otros.
Deducimos entonces: si los lenguajes nos permiten construir representaciones de la realidad. ¿Qué es significar? Intentamos algunas respuestas:
Esto se entiende como un proceso de re-elaboración donde se pasa de la ruptura o des-estructura previa y conocida a una nueva estructura o nuevo significado. Un paso de la penumbra a la luz del significar y dar sentido-aprendizaje en un dinamismo constante. Al definir una palabra, estamos buscando de algún modo aproximarnos a conceptos para poder trabajar con ellos dentro y fuera de nuestra mente. Es la comunicación que habla acerca de la comunicación misma. Es cuestionarse lo que dijo la otra persona. Se refiere a como entendemos lo que nos están diciendo, aclarar similitudes y diferencias, establecer códigos comunes de comprensión para verificar si se esta hablando de lo mismo para saber como interpretamos el contenido en función de las variables establecidas en ese proceso creativo.
La experiencia en webcreativad[3] fue encontrar nuestros significados en un interesante y enriquecedor proceso de comunicación que desencadenó una suerte de efervescencia en la diversidad y multiplicidad de pensamientos acerca de palabras, conceptos y reconstrucciones de nosotros (cada uno) y los otros, más todos los significados compartidos y /o discutidos. Todo este proceso implica una serie de operaciones mentales que van generando pensamientos a través de distintas imágenes sensoriales, percepciones y conceptos que cada uno fue volcando en este burbujeante entramado donde las líneas por momentos no solo dibujaron palabras y conceptos, sino que fueron construyendo recorridos en una trama y estructura que nos soporta, nos contiene y entrelaza en una red humana muy particular. Una burbuja con pequeñas burbujas a la vez, contenidas entre sí. Así volvemos nuevamente a lo visible e invisible, como a lo micro y lo macro al mismo tiempo. O por decirlo de otro modo, al aparente caos de ideas entre lo que yace y subyace, lo explícito y lo implícito, invitándonos permanentemente a correr los velos para dejar penetrar la luz y el nacimiento.
Nuestras líneas fecundaron comunicación y meta comunicación cuando en la interacción tomamos como estructura la búsqueda de conocimiento, la motivación de re-crear desde el aporte colaborativo, libre, lúdico y desinteresado, con roles y funciones que fueron sosteniéndose unos a otros fundados en la libre expresión y búsqueda de consenso, superando las diferencias.
La capacidad de dar sentido, de significar el mundo y la propia experiencia, pasa por la capacidad de criticar los sentidos y los sin sentidos. Intercambio que es centro, forma y canal de lo específicamente humano, lugar donde la persona se hace y hace con los otros. Los cambios en su estructura y esencia producirán inevitablemente modificaciones profundas tanto en lo individual, como en lo social. Allí radica el misterio y la magia de la intimidad y el contacto entre los seres humanos. Cuando descubrimos que podemos conectarnos desde nuestras capacidades
El mejor don del hombre es “la comunicación”, la interiorización, por que sólo damos lo que tenemos, lo que somos capaces de sembrar en nuestro interior. Si no aprendemos a dar, recibir, aceptar, reflexionar, re-significar, recrear, respetando la individualidad y libertad, pero de forma colaborativa, no estamos contribuyendo al desarrollo integral del ser humano.
Este intercambio en retroalimentación nos ayuda a equilibrar los sentimientos y encontrar “el si mismo” entre los demás generando conocimientos acordes a nuestras realidades. Los seres humanos solo podemos comprendernos conocernos y amarnos si nos comunicamos y esta condición de ser transparente con los sentimientos se denomina “coherencia”.(SATIR 1997)[4]
La coherencia se refiere también a “arriesgarse”, hacer algo de forma diferente en función de ser fieles y congruentes con nuestro interior-exterior. Cambiar consiste en aceptar con franqueza los sentimientos, dejar actuar nuestros hemisferios cerebrales y sobre todo, nuestros sentimientos e intuición, proceso fundamental para establecer “contacto”. Implica desplegar nuestras capacidades en el desarrollo del pensamiento creativo.[5]
La participación como necesidad humana
La participación, la expresión, la posibilidad de disentir y argumentar posibilita el paso de relaciones de dependencia y verticalistas, a una cultura democrática y reveladora de la solidaridad y del protagonismo auténtico de las personas.
Generalmente escuchamos hablar de democracia, leemos sobre la necesidad de participar e involucrarnos pero pocas veces lo vivimos desde la práctica, ya que aún permanecen enquistados algunos mecanismos represivos, conductistas y de doble discurso. “Quien no se expresa se reprime, está sujeto a que le impriman el sentido como una materia blanda, a que le compriman y depriman...” Privar al ser humano de su derecho a participar, “limitarlo”, es reducir sus posibilidades de transformación individual o social. ¿Quién regula este grado de participación? ¿Con qué criterios? ¿Cómo estimularla?
Nos quedaremos con el antiguo concepto del oyente pasivo y dispuesto a cumplir con todas las consignas solicitadas al pie de la letra? ¿O propiciaremos la capacidad de confrontar la teoría con la práctica, la capacidad crítica y transformadora? ¿En qué medida van flexibilizándose las mentes?[6]
No se puede educar para convivir si no se educa en la cooperación y participación colectiva, en el “ínter aprendizaje”, en la capacidad de comprender que somos más que una sumatoria de “yo”, que en la “comunicación humana” podría radicar el sostén de lo comunitario prevaleciendo sobre el individualismo-globalizado. Sin expresión no hay educación.
[7]Comunicación virtual
Comenzamos planteando el concepto de representación de la realidad a través de las líneas. Pero ¿qué es la realidad? Lo virtual ¿es real? ¿Qué determina las distintas realidades? Evidentemente cada ser humano percibe una realidad distinta acorde a su contexto, pero lo interesante en este análisis es identificar la importancia que adquieren los sistemas de representación mental y las formas de comunicarnos. Los lenguajes se han convertido en un cielo estrellado que multiplica diversidad de estímulos a nuestro alrededor y nos introduce en universos desconocidos. ¿Qué somos capaces de decodificar?
Con la expansión de las comunicaciones en red una nueva sociedad está emergiendo en medio de representaciones donde aprendemos a convivir con esta simultaneidad de representaciones que parecen realidades-reales-no-reales. Lo que no se discute demasiado, al parecer, es que sucede y subyace en los entramados que los contiene.
En la intersección de estos desarrollos tecnológicos aparece, coma ya señalamos, lo que conocemos por red de Internet, a la cuál le hemos dado el significado de "aquel espacio abierto en el que cualquiera puede hacer pública su idea, producto, conocimiento", con el que se puede comunicar y aprender de las diferentes culturas de una forma más dinámica. De esta manera, esta nueva herramienta posibilita el aprendizaje y la comunicación, constituyéndose en un gran espacio de intercambio de información, experiencias, negocios, entre muchos otros intercambios sociales.
Al referirnos a las comunidades virtuales, podemos establecer que su territorio es el ciberespacio y su tiempo, es el tiempo virtual. Por ende, existen dos factores que se modifican: tiempo y espacio. Se trata de un fenómeno novedoso, cuyas características son escasamente conocidas, puesto que esta sociedad está en pleno despliegue. Es una sociedad que no podría existir al margen de la sociedad que llamamos real, ya que es su soporte material.
La realidad virtual se presta a una gran variedad de interpretaciones y entre estas, podríamos decir que consiste en la utilización de medios y herramientas que le permite a quien ingresa en una red de información-comunicación, encontrar sistemas y lenguajes para recorrer ambientes múltiples donde buscar el espacio que le resulta de interés, pudiendo sumergirse en una impresionante trama múltiple, diversa, global e individual simultáneamente.
Ambientes donde los significados más simples parten de la dualidad entre opuestos bipolares como por ejemplo “presencia-ausencia”. De pronto podemos acceder a lugares antes inalcanzables gracias combinaciones de lenguajes, logrando una sensación de percepción más cercana, aunque sabemos que a pesar de ser tan cercana, sigue siendo intangible a una percepción completa. Aunque sabemos que el mundo personal es muy distinto al virtual, este nos ofrece la posibilidad de “expresarnos”, salir del anonimato, de expresarnos, de tener experiencias donde tiempo-espacio-reglas son diferentes a las que estamos acostumbrados, por ende, van re-construyéndose en aprendizajes.
Prevalece una rica y compleja dialéctica entre la sociedad real y la sociedad virtual, cuyas características recién empiezan a explorarse. Una influye sobre la otra y viceversa. A medida que un mayor número de personas se van incorporando a las redes, (universos a explorar) y a través de ellas en diverso grado a la sociedad virtual, el peso relativo de ambas se va modificando y con él se altera también la lógica de sus interacciones. Por ende, ¿podríamos estar acercándonos a dimensiones que escapan a parámetros de lo tridimensional, verdad?
En muchos casos estas alternativas de comunicación nos permiten construir realidades concretas y capitalizar aprendizajes, más en otros, puede generar la tentación de vivir en un mundo “virtualmente construido” y evitarnos el riesgo de abordar realidades concretas. Lo maravilloso de estos adelantos tecnológicos es la posibilidad que nos ofrecen de colaborar en nuestras construcciones mentales, ya que nos estimulan la imaginación de espacios, personas, contextos que en definitiva, terminan siempre existiendo en nuestra mente, pero a la vez, nos ofrecen la posibilidades de la observación, la autobservación y la alternativa de construir y resignificar para trasladar esas construcciones a la práctica de la vida misma.
Podríamos recordar, en este contexto, que adquirir un pensamiento crítico es saber “leer” más allá de lo evidente y mostrar esa realidad a los demás. Es quien entra en el laberinto (como figura de conocimiento) y puede descifrarlo, es quien lo interpreta en un acto creativo, ya que interpretar un texto es re-crearlo, re-producirlo, y decodificarlo. [8]
Intentaríamos entonces re-velar, de-velar: quitar los velos y des-cubrir lo “desconocido”, lo que está más allá de lo evidente, lo que no se conoce, aprendiendo a re-significar nuestros mundos perceptivos y observando como estas maneras subjetivas de interpretar la realidad, influyen en los procesos de socialización y establecen pautas sociales, determinan comportamientos e instituyen sistemas de valores.
Es atinado reflexionar acerca de la capacidad que tenemos para penetrar ese laberinto de la vida y del conocimiento, en búsqueda de la verdad, ese laberinto que hoy nos invade de imágenes y múltiples percepciones sensoriales, en un tiempo ya no lineal, sino que se expande y multiplica y nos recorre simultáneamente. ¿Somos capaces de recorrer esa diversidad de interpretación de significados, en esa flexibilidad para cuestionarnos permanentemente y establecer la duda o el cuestionamiento para re-significar, re-construir, re-crear otros mundos posibles? ¿Conocemos los diferentes lenguajes, las formas de representar la realidad, interpretamos y decodificamos esta diversidad semántica que percibimos de los medios de comunicación?
Somos testigos de un cambio cultural de gran importancia, porque tiene que ver con los procesos internos del hombre, mucho más que con los avances tecnológicos, por eso nuestra propuesta se acerca a lo humano, sensible y a la revalorización del mundo de las artes. El conocer y especialmente conocerse a sí mismo es una de las tareas más ímprobas que el hombre tiene que enfrentar para lograr unidad y solamente desde allí, desde la propia intimidad conocida y aceptada, se logran vínculos profundos con los otros.
Bipolaridad y diversidad para re-crear
“La creatividad, tanto individual como social, es la pieza clave para resolver los problemas que se le plantean a la especie humana. Los nuevos caminos de la evolución deben ser resultado de la solidaridad y la interrelación. Los medios de comunicación, sustentados y promovidos por las nuevas tecnologías incrementan imparablemente la posibilidad de la interrelación humana mediante la conexión en redes –mentes conectadas- que será más positiva si se apoya en un sistema de valores desde el que las instituciones básicas de la sociedad promuevan la aceptación participativa y crítica de los medios de comunicación y de información. Martínez, E (2003)[9]
Toda transformación humana necesita plantearse soluciones creativas para resolver sus problemas cotidianos, desde los más pequeños hasta los proyectos más ambiciosos, y para ello, se requiere de práctica, reflexión, decisión y acción.
Aunque esto pareciera un planteo sencillo, no lo es, puesto que estamos acostumbrados a mantenernos en ideas fijas, juicios pre-establecidos y situaciones de seguridad en estructuras conocidas y cómodas. Esto es un gran impedimento para la transformación y el crecimiento, puesto que la duda y el cuestionamiento deja de ser una motivación para guardarla en el rincón de las únicas certezas. Podríamos decir que las personas y los grupos nos movemos entre dos posturas ambivalentes: por un lado la resistencia, negación y rechazo ante lo desconocido (incluso a veces hasta parecen ideas descabelladas) y por otro, evidenciamos la necesidad de cambios, la renovación y crecimiento.
Esta bipolaridad es propia de cada persona y a la vez se pone de manifiesto en los grupos sociales, generando una serie de dinámicas y fuerzas que interactúan en medio de variables complejas pero muy ricas de analizar. Para comenzar, solo reflexionamos sobre la capacidad que los lenguajes nos ofrecen para comunicarnos y, en este caso, la comunicación virtual en un espacio de aprendizaje que se convierte en terreno fértil de germinación y conocimiento; re-creando y construyendo de forma colaborativa en el seno de una comunidad humana (CV MISTICA) [10]que aprende día a día sobre la práctica y reflexión. Imaginamos estas herramientas informáticas como una aproximación de una extensión de nuestra mente y personalidad. Un "espacio" donde encontrar nuestros pares para interactuar según los intereses individuales y sociales. Las computadoras y el ciberespacio podrían devenir en un "espacio de transición-transacción-transformación" como una extensión de lo intra psíquico-extrapsíquico humano.
En esta experiencia, más allá de la expresión y comunicación, discusión sobre determinados temas, el eje pareciera verse en la necesidad por el “hacer” y concretar. Esta edición es una clara manifestación constructiva-creativa en la web.
De modo que pudimos comprobar que todo está conectado, no creamos de la nada: simplemente relacionamos de distinta forma elementos ya existentes, y lo constructivo radica en que esos elementos existentes son aportes de todos y cada uno ya sea desde lo disciplinar o lo personal y cotidiano dando forma a la creatividad en una nueva actividad de organizar y combinar, estructurar, situar los objetos en una nueva perspectiva.
Comenzamos, de niños, dibujando formas y garabatos con líneas, líneas que a través de lenguajes estimulan nuestra percepción y se instalan vacíos en nuestras mentes. Estos vacíos se identifican al necesitar elaborar alguna aproximación que represente de forma sensible ese concepto. Acudimos a imágenes sensoriales y estimulamos la imaginación en una actividad mental asociativa-productiva-creativa. A la vez surgen otros ciclos que nos inducen a valorar esas construcciones como posibles, verificar recursos y planificación para luego evaluar.
DE PRESENCIAS Y AUSENCIAS EN CV
La experiencia directa y sin mediación alguna es, sin duda, el más fiel registro. Es la fuente directa donde uno percibe por si mismo y toma el registro y la impronta desde la propia identidad, por que es un contacto “directo”, aunque seguimos necesitando las representaciones y lenguajes para comprender esa realidad y transmitirla- transmitirnos.
Mientras analizamos los significados, pensemos en las artes, ¿no son acaso lenguajes que están funcionando como mediadores? ¿Cómo percibir una sinfonía sin haber sido creada? ¿Cómo descubrir tantos mundos sin haber sido pintados? Aquí la maravilla en esa mediación! Es el regalo de su desnudez lo que nos impacta, es allí donde podemos mirarlos, percibirlos a través de su obra, identificarnos, re-conocer-nos y disfrutar de tanto encuentro. Por lo tanto, descubrimos en los lenguajes el misterio y riqueza de diversificar nuestra mirada gracias a la mirada de otros que nos brindan su perspectiva ampliando nuestra capacidad de comprender.
Entonces toda nuestra experiencia humana gira en estructuras aprendidas coma matrices de aprendizaje, pro es de imperiosa necesidad desbloquear esos moldes y re-aprender-nos día a día en apertura al universo. Si contamos con altas capacidades creadoras, pero estamos impedidos para usarlas, es coma tener un caudal de energías que necesitan canalizarse y de una u otra forma han de liberarse para equilibrar nuestras emociones y necesidades. ¿Existe liberación más sana y productiva para el crecimiento del hombre que el desarrollo de sus potencialidades? De no buscar estos caminos, quedamos derrotados en la abulia de las cárceles que destruyen sueños, o el pesimismo aprendido como herencia de mandatos autoritarios. El poder mal entendido (represor, castrador) es el peor enemigo del desarrollo humano.
Probablemente sea oportuno pararnos desde otro lugar, percibir desde los márgenes el todo para no perder de vista tanto el bosque coma los árboles. Quizás encontraremos lo desconocido, lo incierto e inseguro; pero indudablemente eso abrirá caminos al descubrimiento y la investigación si nos prestamos a la magia de la libertad y el placer por crear-jugar aprendiendo.
Por lo mismo sostenemos que la creación consciente, vivida como partícipes en esta experiencia, proporciona el placer de acariciar, desde el primer momento, y durante todo el proceso creativo, las consecuencias y cambios favorables que según el creador imagina, han de suceder cuando culmine su obra, para él, su entorno o el colectivo hacia el que destina su creación. [12]
Concluimos deduciendo que cuando utilizamos la web como una herramienta para el crecimiento humano, como extensión de la mente, se abren incalculables posibilidades de acciones y reacciones dando como resultado todo tipo de producciones. Si actuamos con inteligencia creativa, puede transformarse en una excelente oportunidad para conocernos mejor, crear, desarrollarnos y superar situaciones reales de la vida cotidiana apoyándonos en esta dualidad enriquecida.
“La creatividad, necesaria para buscar soluciones se hace más eficaz cuanto más solidaria, conectada y global sea. En las aulas se debe promover el uso de las nuevas tecnologías, clave del futuro social, con el fin de preparar a las generaciones venideras en el uso crítico de los medios como instrumento y camino de interrelación humana, búsqueda de información e instrumento de investigación y de aprendizaje.” Martinez, E (2003)[13]