4ª CONFERENCIA IBEROAMERICANA DE CREATIVIDAD E INNOVACIÓN
8-9 DE JULIO 2005
Red Creativa de Iberoamérica
Red Latinoamericana de Liderazgo Creativo
Instituto Iberoamericano para la Innovación y Desarrollo
ORGANIZACIONES ASOCIADAS:

RIC-PROCREA/ Manizales-Colombia ASINCREA/Caracas/Venezuela - AVECRED/Venezuela

El innombrable, Nani Cabral

Nuevas relaciones de los territorios  al saber y la creación
Laura García Vitoria, presidenta de ARENOTECH

Directora científica de la Red europea de Ciudades Digitales,
Presidente de ARENOTECH
Directora de relaciones internacionales del proyecto de la
Casa européa de la Etica y del Desarrollo Sostenible
Karina Crespo, Consejo Científico de ARENOTECH
Especialista en Creatividad y Nuevas Tecnologías Educativas.
Docente e Investigadora. Instituto Herman Hollerith, IIAR
Facultad de Artes, Universidad Nacional de Tucumán.

En busca de la humanidad, Nani Cabral

Nuevas relaciones de los territorios  al saber y la creación

Introducción

Nuestra ponencia pretende trazar no sólo los perfiles de un programa, para desarrollar intervenciones entre los actores europeos y latinoamericanos, relativo a los campos contemporáneos de análisis y de acción en lo que se refiere a las nuevas relaciones entre territorios, creación y educación, sino paralelamente elaborar conceptos y producciones aplicables a los principales ejes de lo que podría ser un futuro proyecto dirigido a la Comisión europea en el marco de las relaciones entre la Unión Europea y los países iberoamericanos.

Consideramos esencial tener en cuenta, por lo que se refiere al presente coloquio, los marcos de acción recientemente desarrollados por las colectividades territoriales tales como aparece en los numerosos programas de las « ciudades del conocimiento » desarrollados sobretodo hoy en día en España, pero igualmente en numerosos países. Los territorios que se encuentran en medida de desarrollar, por ejemplo sus polos de competencias, son aquellos para los cuales la prioridad reside en su relación al saber y a la creación y su gestión de las competencias territoriales. Lo que quiere decir acompañar a los habitantes en la constitución de conocimientos nuevos y su aptitud a innovar y crear, y sobretodo resulta  esencial movilizar y motivar  a escala local con tales objetivos,  en las ciudades y regiones, a los nuevos profesionales del saber, sin que por ello sea necesario evocar el posicionamiento de los artistas en la sociedad y la ciudad del mañana, y todavía menos interrogarse sobre los nuevos procesos creadores.

Numerosas son así, se sabe, las colectividades que llevan a cabo o piensan llevar acciones innovadoras en materia de ayuda a la creación y a la transmisión territorial de saberes.

I -  Imposible la innovación  sin gestión de cocimientos  y de identidades

Para que tales gestiones puedan desarrollarse, es indispensable una verdadera gestión de la identidad territorial. Sin una toma de conciencia de los horizontes culturales, un programa de ciudad del conocimiento se ve abogado al fracaso,  por ende del hecho mismo que la puesta de relieve de los referentes patrimoniales encuentra incontestables intereses económicos a través del desarrollo, por ejemplo, de Museos virtuales (entre diversas producciones culturales) y de una visibilidad en la Red de los referentes patrimoniales, garantía de las nuevas formas de turismo de la memoria. Prospectiva  tecnológica y gestión de la identidad van juntas y es esencial para los actores locales, económicos, educativos y culturales que los conjuguen simultáneamente.

Es imprescindible entonces no perder de vista el rol que el estado adquiere como facilitador de procesos de crecimiento social cuando tiene una mirada visionaria y con proyección de crecimiento, basado en la educación y el conocimiento como una actitud  de solidez y consolidación social, sobre todo, ante nuevos paradigmas que movilizan al mundo entero y del cual nadie debería quedar excluido.

En este sentido, y a modo de un primer ejemplo hasta ahora en comienzos de proceso de transformación, encontramos en Educar[1], el Portal Educativo de la Nación Argentina, una declaración manifiesta expresando haber sido creado con el fin de ejecutar las políticas definidas por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología en materia de integración de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en el sistema educativo. Su labor  consta de varias líneas de trabajo:

  • Desarrollo de un portal dinámico, con boletines y weblogs,  junto a su inclusión en la Red Latinoamericana de Portales Educativos
  • Producción de contenidos multimediales, a los que puede accederse a través del Portal Educar, o de los CD de la Colección Educar
  • Reciclado de equipamiento informático donado por diversas instituciones para su entrega a escuelas de todo el país
  • Capacitación a través de instancias presenciales y a distancia
  • Estudios para la provisión de conectividad a las escuelas
  • Generar oportunidades para que todos los habitantes de la república tengan posibilidades de aprender, independientemente de su lugar de residencia o condición social.
  • Facilitar a los docentes herramientas para enseñar en la sociedad del conocimiento.
  • Colaborar en la reducción de la brecha digital
  • Crear redes entre gobierno, sector privado y tercer sector.
  • Asimismo, se busca que la sociedad participe activamente en la gestión de la Campaña Nacional de Alfabetización Digital. Proceso que aún se encuentra en estado incipiente, considerando las grandes diferencias existentes entre el interior del país y la Provincia de Bs. As

    En este caso podemos comprobar la incidencia que la participación ciudadana adquiriría si contara en su totalidad con altos porcentajes de acceso y disponibilidad de recursos, ya que las soluciones a problemáticas para cada región podrían elaborarse según las necesidades y establecer así una red de construcción creativa de conocimientos accionando a escala local y global. Pero para alcanzar estos objetivos es necesario identificar la riqueza de las sociedades del conocimiento y el planeamiento estratégico de programas donde el potencial creativo sea un factor innovador en el desarrollo humano individual y social.

    Como parámetro tomaremos los primeros programas de ciudades del conocimiento en Europa, siendo estos el resultado de iniciativas tomadas por las colectividades territoriales españolas. Las ciudades del conocimiento han constituido en Europa los primeros espacios de  la gestión local de los procesos de capitalización de los saberes y de conocimientos.

    Numerosas son, hoy en día, las colectividades territoriales que han desarrollado programas de ciudades del conocimiento En el eje de tal andadura, que pretende crear nuevas relaciones entre conocimiento y territorios, las preocupaciones que encontramos son numerosas: desarrollo de la inteligencia económica y de la atractividad territorial, reflexión - al contrario - sobre las potenciales mutualizaciones de saberes y experiencias que permiten evitar la deslocalización de algunas actividades - esto tanto sobre el continente europeo como americano - y bien evidentemente  la puesta en marcha de procesos de innovación - tanto tecnológica como societal -.

    De manera general, en efecto, esta mirada prospectiva sobre el futuro de nuestras colectividades es indispensable ahora que nuestras sociedades y nuestras ciudades han tomado la costumbre de declinar al futuro su propio presente - e incluso cotidiano - y esto a través singularmente de portales  de formación de toda clase de procesos múltiples para compartir conocimientos. Un antecedente de esta necesidad (aún sin implementarse con eficiencia) emerge en América Latina, donde encontramos los primeros pasos  en portales de organizaciones en Red, asociaciones  con fines en común y otras tal vez no tan conocidas como las que están en manos de jóvenes[2] que, cercanos a  la alfabetización digital y dispuestos a una participación abierta en la comunicación, van ensayando nuevos códigos y construcciones donde los límites se desdibujan por estar familiarizados con una doble realidad en la que conviven a gran velocidad y estímulos múltiples. Otro ejemplo de principios en construcción de conocimientos y organización apoyada en la autogestión son las comunidades con intereses comunes donde no solo circula información, sino que, se proponen metas concretas, producciones a insertar en el medio y restablecer, en parte, la fracturada cadena de desocupación o subocupación en países en vías de desarrollo. Si bien es evidente que poco a poco se van incorporando nuevas formas de relacionarnos, comunicarnos y participar, pensamos que es de fundamental importancia  conocer y llevar a la práctica un modelo diferente basado en la gestión y proyección inteligente de desarrollo social.

    Es esencial la idea  de que prospectiva tecnológica y gestión de identidad vayan juntos y es pertinente a  los responsables locales, económicos, educativos  y culturales que los conjuguen simultáneamente en la elaboración de estrategias de desarrollo de territorios digitales y ciudades del conocimiento: el estudio de la mayor parte de los proyectos y realizaciones ibéricas, pero también europeas en este campo, nos muestra en efecto, que se trata de una especificidad importante de la economía digital.

    Una estrategia de dichos servicios particularmente voluntarista y sobre todo eficaz, es pues, el hecho de colectividades que se proponen tal estatuto de ciudades aprendices (que aprenden) y donde la estrategia municipal toma en cuenta una formación susceptible de completar sus bazas de competitividad. En este sentido es en cual consideramos relevante hacer hincapié desde una mirada holística e integradora, percibiendo que en un mundo global no podemos dejar de lado la creación de alternativas viables, factibles y necesarias para una verdadera inclusión y crecimiento del conocimiento, la participación colaborativa y comprometida, estructurada en los cimientos reales que debe aportar cada gobierno[3] en su mayor y /o menor escala.

    Tal semántica omnipresente de la « sociedad del conocimiento» se encuentra claramente a las antípodas de las demagógicas retóricas políticas tradicionales y vale la pena que la sigamos de cerca y las acompañemos con nuestros análisis y preconizaciones.

    En la visión que les proponemos en este planteo, evocaremos primero el ejemplo de ciudades ibéricas que han sabido muy pronto desarrollar tales programas.

    Si existe un  plan estratégico de colectividades a seguir  - desde el punto de vista que es él nuestro aquí -, es bien el de Burgos. Anunciado el año pasado, piensa hacer de la ciudad en 2015 una ciudad del conocimiento, apoyándose sobre el desarrollo de un parque tecnológico. Algo similar pretende el  plan Bilbao 2010 (con el programa  de aprendizaje todo a lo largo de la vida llevado a cabo por la municipalidad  y sobretodo la creación en  Zorrozaurre de un espacio de implantación de actividades que permitan la utilización de servicios avanzados, futura ciudad por completo de una  « ciudad de la innovación y del conocimiento.

    Sucede lo mismo con el programa « Coruña, ciudad del conocimiento », donde tal vez la dimensión de la administración electrónica local de la ciudad de La Coruña se revela todavía más preciso.

     « Sevilla 2010 » - que se define ella misma también « ciudad de la innovación y del conocimiento» se ha fijado horizontes todavía más amplios: su centro histórico tiene vocación de transformarse desde 2004  en un « barrio de la nueva economía y del conocimiento. Una restauración de quince edificios debe albergar « las actividades específicas de una economía del conocimiento”: nos será difícil de no organizar un coloquio como el de  Bahía  en Sevilla el año próximo…

    Encontramos el mismo refrán por lo que concierne a Huelva, que entiende convertirse en  « ciudad del saber, ciudad del conocimiento. Zaragoza, a través del programa « Zaragoz@ccessible » quiere desarrollar una « ciudad del conocimiento. O en  Sabadell, cerca de Barcelona, a través de su « plan para la sociedad de la información y del conocimiento”: la municipalidad ha creado una « Fundación de las industrias de la información» para implantar formaciones ligadas a las infotecnologías  y capaz de formar a los empresarios del mañana; todo ello en paralelo al Instituto de estudios y de investigación aplicada que desarrolla funcionalidades de observatorio y de desarrollo  de proyectos innovadores. El plan « Sabadell 2010 » subraya que la ciudad digital entiende como objetivo la formación en la competitividad  territorial.

    « eDonosti.net » se inserta en el marco del proyecto Urbano en el que la ciudad de San Sebastián está implicada. Apoyándose tanto sobre la gestión de su identidad como de su inscripción patrimonial, asimismo, la colectividad se describe en términos prospectivistas como la ciudad de la creatividad y de la innovación...

    Elche propone una dimensión particularmente interesante en su reflexión estratégica: concibe el campo de la e-administración como « instrumento de gestión de cambio de modelo urbano», una aproximación que entendemos seguir particularmente en los próximos años.

    Getafe, en la región de Madrid, desea, llegar a una situación de real competitividad territorial, con un plan de calidad para la gestión municipal. Granada, cuyo Instituto municipal de formación se apoya particularmente sobre un centro de nuevas tecnologías. Jerez de la Frontera, cerca de Cádiz, ha creado en este mismo sentido una bolsa virtual de trabajo, pero también un anfiteatro virtual de tele formación « León Ciudad Digital » que pone el acento sobre las temáticas de formación.

    Formar, dar nueva forma constituye el leitmotiv para las colectividades territoriales en España  con las iniciativas de Burgos Ciudad XXI, que prevee cursos de formación para jóvenes en dificultad que les permita acceder a las infotecnolgías, coma así también capacitación para el conjunto del personal municipal.

    Las estrategias de "integración sociolaboral", y sobre este punto deberemos seguir de cerca  el programa  « Ciudad Real: Ciudad empresarial virtual. La lista de los programas seleccionados que se encuentran en nuestro sitio Internet www.arenotech.org.

    Numerosas colectividades en Europa y América Latina sobretodo, han adoptado tales programas. Pero más allá   - y éste es ahora ya el caso  por lo que se refiere a algunos países mediterráneos -, estos son los espacios regionales e interregionales de conocimiento que conviene crear para facilitar transferencia tecnológica y mutualización de herramientas.

    Se trata así de situar, con relación a la acción de la red, los ejemplos construidos por  los  « barrios que aprenden » que permiten hoy en día a numerosas colectividades europeas trabajar y reflexionar juntas en estos campos. Ciudades inteligentes, ciudades saber, barrios que aprenden, poco importa en el fondo la semántica utilizada y las modalidades de puesta a punto de tales objetivos. Para el mercado local del trabajo, las relaciones entre empresas y lugares de investigación, lo esencial reside en una gestión de la inteligencia colectiva territorial.

    Las colectividades territoriales necesitan en efecto, hoy en día, laboratorios comunes para imaginar las herramientas que les permitan interactividad y funcionamiento en red. El concepto de  laboratorio digital territorial  que hemos desarrollado recientemente coloca esta cuestión en el eje mismo de todos los dispositivos cuyo punto común reside, de todos modos, en la creación y la circulación de conocimientos de manera tal que se vea beneficiado permanentemente en retroalimentación y estimulación continua.

    Merced a tal posicionamiento, a las antípodas del concepto anglosajón de ciudades inteligentes, algunas ciudades mediterráneas como Valencia constituyen actualmente  verdaderos modelos en el mundo de la empresa, a punto tal  que el impacto de las infotecnologías es susceptible de permitir el respeto de las diferencias y la diversidad con un vínculo fuerte entre identidad del territorio e implantaciones económicas. La creación local de contenidos culturales constituye naturalmente un vector importante: en la medida de que donde sólo las tecnologías innovadoras son susceptibles de poner a disposición de cada uno tal material identitario, esta manera de ver y hacer debe posibilitar los intercambios de competencias y de conocimientos, sirviendo, de este modo, de vectores de cooperación y de contribución al desarrollo. Este proceso fue ampliamente evocado en la declaración de Logroño del 12 de Mayo de 2003 que se encuentra en nuestro portal www.arenotech.org

    En efecto, no habrá innovación ni creación de contenidos sin la puesta en marcha  de un aprendizaje colectivo y de gestión de saberes a una escala más amplia: no sirve para nada observar y subrayar ciertas prácticas y seleccionar posibilidades tecnológicas en el marco del acompañamiento de una colectividad si no se asegura un verdadero trabajo colaborativo de un « KM territorial » que repose sobre los dispositivos de aprendizaje colectivo de los ya hicimos mención anteriormente.

    Es necesario citar asui el programa de la Hanse numérique en el norte de Europa - de Bergen a Tallin – o Munich y Berlín que se dicen voluntariamente Stadt des Wissens. El ejemplo de Heidelberg se revela a ese titulo eminentemente significativo, así como el de Stuttgart.

    En otras partes del mundo, numerosas son las estrategias que conviene seguir en los meses y años venideros sobre el continente norteamericano (les villes ingénieuses canadiennes, Austin en Texas, Monterrey), en América Latina (las ciudades chilenas), en Asia (de Bangalore a Shanghai) o también a veces ciertos territorios ultra periféricos de la Comunidad europea como Las Canarias, Tenerife o Las Palmas, que, entre las cuales algunas, se convertirán pronto en territorios de experimentación y de interfase de practicas de tales modelos.

    II- ¿Un modelo para crear mañana? : Barcelona o la competitividad por el conocimiento

    En el caso de Barcelona, es también la dimensión cultural - más allá de las ambiciones económicas que caracterizan a la ciudad - la que conviene resaltar primero y con este  objetivo se expresa claramente la capital catalana: hacer de la ciudad hasta el año  2010, uno de los grandes lugares de convergencia de flujos de una nueva cultura digital y asegurarse un "acceso inteligente" para todos los que viven y trabajan allí.

    La transmisión de una información que pueda presentarse realmente bajo forma interactiva constituye así mismo uno de los objetivos del plan estratégico de Barcelona metrópolis. Los objetivos que se ha dado para 2005 en la materia no dejan lugar a duda: « Barcelona (está en efecto, bien señalado en el tercer plan estratégico) debe identificarse como un territorio de innovación constante. Se define la « Ciudad del Conocimiento al alcance de los ciudadanos, y capital de sectores de nuevas actividades como de servicios en un marco de eficiencia y calidad»

    Nos encontramos, cierto es, con la necesidad de la alfabetización digital y la conexión electrónica para todos, pero también y sobre todo de un plan de investigación en colaboración con las universidades donde un  plan de articulación conciente que atienda a la  importancia de un verdadero cambio en las políticas implementadas para no caer en la disociación en que  siempre distan entre el decir y el hacer, y, en este caso, es crucial que identifiquen que cada sector social, sobre todo las instituciones educativas, juegan un rol fundamental para reforzar la creación de una sociedad local del conocimiento, participando en la elaboración de herramientas destinadas al seguimiento de tal construcción territorial e incluso la creación de un "diseño urbano" basado sobre las infotecnología

    La trasferencia de tecnología está, naturalmente, omnipresente a través de la creación de centros adecuados que permiten la creación de empresas a partir de tecnologías innovadoras y sobretodo el apoyo de proyectos que permiten crear usos aplicativos a partir de laboratorios de investigación: es la razón de ser del plan Barcelona biomédica.

    El programa « Barcelona digital » presenta  como objetivos - entre muchos otros - la creación de centros comerciales virtuales (sin ni siquiera imaginar que una gran ciudad no pueda fijarse ella misma tal reto)  y la posibilidad, de manera general, de facilitar las infraestructuras de conexión y sobretodo construir una administración digital con el fin de poner a disposición de todos los actores del desarrollo urbano y más allá, por ejemplo del conjunto de la población - antes incluso que los servicios electrónicos - la información más exhaustiva posible.

    Lo más sorprendente de Barcelona reside en la transformación de un barrio entero de la época industrial Poblenou – en barrio del saber y de la creatividad. Barcelona se ha propuesto afrontando el reto que supone la economía del conocimiento. El Poblenou es el principal núcleo de la industrialización española durante el siglo XIX que se propone hoy como la principal plataforma económica y tecnológica de Barcelona y Cataluña. Esta iniciativa de la Universidad y la Ciudad de Barcelona (ayuntamiento y comunidad autónoma) analiza y trabaja con rigor académico el concepto de la ciudad del conocimiento. Este punto de referencia resulta importante de destacar (salvando las diferencias) a la hora de cuestionarnos en América Latina sobre estrategias y rumbos que deben tomar las universidades en nuestros países. La inversión de los estados nacionales en la educación pública y gratuita (en el caso que así corresponde) debe verse reflejada en la devolución y extensión que los profesionales retribuyen al medio, generando de este modo, un engranaje en movimiento que permita circular el conocimiento en lugar de quedar enquistado en antiguos y estrechos claustros académicos.

    La Barcelona real, definida por un mercado de trabajo que abarca prácticamente dos millones de puestos de trabajo y en la que viven 4,3 millones de habitantes, es la sexta Región metropolitana de la UE en dimensión demográfica y exporta el 22,5% del conjunto de bienes industriales y no industriales de España. La red de ciudades metropolitanas, al frente de las cuales está Barcelona, está cambiando rápidamente su especialización productiva: prácticamente dos terceras partes de sus exportaciones son hoy de bienes de intensidad tecnológica alta o media-alta. El futuro de su dimensión competitiva depende críticamente de la capacidad de integrar les nuevas tecnologías de la información y la comunicación, y de intensificar las actividades terciarias-industriales densas en conocimiento.

    El municipio de Barcelona actúa como servidor central de una región metropolitana polinucleada y como capital de Cataluña, un país fundamentalmente urbano.

    Barcelona ha sido, en los últimos doscientos años, una ciudad eminentemente industrial. Esto se puede constatar con un repaso de la huella dejada en la arquitectura y en el urbanismo de la ciudad, llena de fábricas, tanto fábricas vivas como fábricas que ya no existen y que han sido sustituidas por otras cosas. La ausencia de estas fábricas y su sustitución provoca un impacto urbano de primer nivela manufacturera, lo que sin duda ha supuesto un elemento clave en su proceso de crecimiento. En los años 70 y principios de los 80, sin embargo, muchas industrias emigraron de la ciudad, lo que conllevó un descenso de puestos de trabajo.

    El reto consiste ahora en mantener puestos de trabajo de cualificación media y alta en el centro de la ciudad y evitar la especialización de los territorios, para lo cual se han elaborado tres proyectos (22@, Sant Andreu-Sagrera y 2004), con los que se persigue hacer de Barcelona una ciudad del conocimiento.

    En términos de número de puestos de trabajo el punto culminante de la industrialización en la ciudad de Barcelona se situó en el año 1973. El sector del turismo en diez años ha pasado de representar menos del 1% del producto interior bruto de la ciudad al 13%.

    Las universidades de Barcelona acogen a más de 160.000 estudiantes y más de 10.000 profesores y profesoras universitarios. El vínculo entre universidad y empresa ha plasmado en Barcelona proyectos como el Parque Científico de la Universidad de Barcelona, el de la Politécnica, el Parque de Investigación Biomédica, etc. Y la cultura se está descubriendo como un motor económico. Aquí mismo radica el potencial a  desarrollar  en la sociedad del conocimiento, puesto que el saber depositado sólo en publicaciones sin ser aplicado a la vida cotidiana pierde todo sentido. Los avances tecnológicos y científicos nos enfrentan a un proceso de urgente gestión para una inteligente administración de las capacidades  cognitivas de los seres humanos utilizando la tecnología como herramientas que dinamizan y potencian las posibilidades de crecimiento comunitario, gracias al trabajo multidisciplinar y el libre acceso a la participación constructiva. 

    III- Tres proyectos para Barcelona ciudad del conocimiento:

    El proyecto 22@

    El 22 es la catalogación industrial tradicional, el 22@, cataloga este territorio y lo especializa en las actividades intensivas en el uso del conocimiento y de las tecnologías de la información. Se trata de preservar la catalogación de industrial y añadirle densidad. Una apuesta de Poblenou es buscar el mantenimiento de la catalogación industrial y el incremento de la densidad para crear masa crítica. Los requisitos del plan se centran en el uso intensivo de las tecnologías de la información y de la economía del conocimiento. El modelo de la ciudad del conocimiento, desde el punto de vista del tejido urbano, de la trama urbana, se basa en la mezcla como concepto urbanístico principal y en la garantía de presencia de puestos de trabajo de cualificación media y alta, junto a la capacidad de la ciudad como forma natural de atraer puestos de trabajo de nivel no cualificado.

    La estrategia económico-urbanística tradicional de Barcelona ha partido de la base de que la actividad económica predominante era la manufactura. El tránsito de un modelo industrial manufacturero a un modelo adaptado a la economía del conocimiento ha aconsejado revisar con profundidad las determinaciones urbanísticas de las antiguas áreas industriales del Poblenou -zonas 22a del Plan General Metropolitano de 1976-. La adecuación del marco normativo se ha materializado en la Modificación del Plan General Metropolitano para la renovación de las áreas industriales del Poblenou (MPGM), aprobada el 27 de julio de 2000, que genera las condiciones favorables para estimular y atraer actividad económica de nueva generación. Estas actividades requieren centralidad, buenas infraestructuras y un entorno urbano de calidad. La Modificación del PGM cambia las características de la regulación urbanística de la zona industrial, substituyendo la antigua cualificación urbanística 22a por la moderna 22@; regula los usos y la intensidad de edificación; establece los incentivos para la transformación y para atraer las actividades @ -densas en conocimiento-; crea la nueva cualificación de equipamiento 7@, que permitirá construir las infraestructuras del conocimiento; define unos nuevos estándares de urbanización y prevé -Plan Especial de Infraestructuras- la reurbanización completa del sector; establece las obligaciones de los propietarios de suelo y determina las formas y mecanismos de planeamiento derivado -Planes Especiales- para posibilitar la transformación.

    El proyecto permitirá, a lo largo de su ejecución -15/20 años- construir 3.200.000 m² de nuevo techo y techo rehabilitado para usos productivos, entre 3.500 y 4000 nuevas viviendas sometidas a algún régimen de protección, obtener 220.000 m² de suelo aproximadamente para nuevos equipamientos y zonas verdes, y aumentar entre 100.000 y 130.000 los puestos de trabajo localizados en la zona.

    El proyecto de Sant Andreu-Sagrera

    La estación del tren de alta velocidad y la cobertura de las vías tiene como objeto acercar dos barrios que están separados por una trinchera que, en algunos lugares, es de casi un kilómetro. El proyecto de Sant Andreu-Sagrera va desde Glories hasta al nudo de la Trinitat. Hectáreas de baja intensidad que garantice también una densidad razonable, urbana, generadora de actividad y de externalidades.

    La transformación del 2004

    La transformación de la desembocadura del río Besos, que afecta básicamente a Sant Adrià pero también a Barcelona, es otra área que generara actividad urbana de calidad con una cierta densidad para prolongar la ciudad. Se trata de reventar un tapón que limita la expansión del frente marítimo de Barcelona y conseguir que la regeneración de la costa que se está produciendo desde el norte, desde Montgat y Badalona, se encuentre con la regeneración que se llevó a cabo inicialmente en la Villa Olímpica en Barcelona, que en estos momentos se está realizando en el frente marítimo y que continuará con Diagonal Mar.

    Estos tres proyectos de Barcelona tienen como objetivo el mantenimiento de actividad diversa en el centro de la ciudad y generar puestos de trabajo de media y alta complejidad, acompañando la transformación del conjunto de la ciudad, donde se invierte y mejora el patrimonio para hacer de Barcelona una ciudad aún más atractiva. Es una estrategia para conseguir un millón cien mil puestos de trabajo y hacer de Barcelona una ciudad del conocimiento.

    La transferencia de tecnología está naturalmente omnipresente tanto en los proyectos como en las realizaciones catalanas, esto a través de la creación de centros adecuados que le permite la creación de empresas a partir de tecnologías innovadoras y sobretodo el apoyo de proyectos que permiten crear usos aplicativos a partir de laboratorios de investigación. Gestión de la identidad catalana, visibilidad máxima sobre todas las posibilidades de la ciudad en materia de competitividad innovadora: dos ingredientes mayores que permiten caracterizar el concepto de ciudad digital

    Conclusión

    El papel de la creación y de la creatividad a la escala de las ciudades y territorios del mañana constituye un vector importante en el proceso contemporáneo del desarrollo de una economía del conocimiento basada precisamente sobre el  liderazgo creativo.

    Como lo sugeríamos de entrada, nos proponemos pues, al término de la presente ponencia y junto a la ONG ARENOTECH y La Red europea de Ciudades Digitales desarrollar este tema en un programa europeo entre Europa y América Latina que pueda dar lugar a una propuesta a la Comisión europea.

    No se trata aquí, en efecto, de evocaciones semánticas sino de un acercamiento nuevo de la gestión de empresas: uno de los mejores retos consiste en las nuevas vivencias de las realidades territoriales y las estrategias de la innovación que están completamente revolucionando nuestras ciudades y regiones.


    [1]  Compromiso del Estado Nacional  para crear  la sociedad del conocimientohttp://www.educ.ar/educar/institucional/

    [2]Primeros pasos en nuevas construcciones independientes donde la diversidad cultural  es un referente importante para identificar procesos de construcción de conocimientos, en este caso,  en los jóvenes www.canaltrans.com

    [3]Campaña Nacional de Alfabetización Digital. Ministerio de Educación Ciencia y Tecnología. Argentina http://imagenes.educ.ar/imagenes/nuevahome/institucional/brief.pdf

    http://www.arenotech.org - http://www.villesnumeriques.org