La Abadía Real de Fontevraud

 

Monumento de estado, la Abadía real de Fontevraud, acoje un Centro Cultural de Encuentro, al que se le ha confiado la gestión patrimonial y cultural del emplazamiento del paraje, principalmente financiado por la Región del «Pays de la Loire », «Villa Médicis du numérique», la abadía de Fontevraud acoge en residencia desde 2002 a conceptores multimédia y especialistas de la imagen patrimonial. La abadia organiza igualmente coloquios en el campo de la cultura, la historia y los conciertos de música sagrada.

La abadía real de Fontevraud constituye un caso ejemplar de cooperación estrecha y exitosa entre el estado que restaura el monumento  y una gran colectividad territorial, la Région del Pays de la Loire, que financia el proyecto cultural

Las instalaciones multimédia

En relación con el trabajo de investigación y de creación digital desarrollados por los conceptores que residen en la abadía, el centro cultural de encuentro de la abadía real de Fontevraud ha puesto en marcha las primeras etapas de un recorrido multimédia con nuevas herramientas que facilitan la lectura historica del paraje. En el refectorio un fresco numérico, creación poética que se inspira de la vida de los grandes personajes de la abadia con ayuda de las tecnologias más sutiles que evocan la memoria de las piedras.

Un vídeo titulado «Fontevraud, lugar de memoria y creación » presentado en l a galeria superior del claustro, expone en 8 minutos la historia y las actividades de la abadía.Sobre un modelo no lineal, el vídeo evoca las diferentes vidas de la abadia real de Fontevraud y los destinos que han hecho su historia : tiempo del monasterio, epoca de la prision, tiempo de la restauración et de la reanimación del paraje. Cada uno de los actores de hoy en día (arquitecto, historiador, artistas…) nos invitan a compartir su visón del paraje y sus lecturas del monumento

Delante de la pantalla, los quioscos interactivos les invitan a un descubrimiento histórico y arquitectural de la abadía real de Fontevraud. Atravesarán durante el paséo los principales periodos de la historia del yacimiento y podrán también comprender la abadía a través de las grandes etapas de su arquitecurra.

En la galería superior del claustro, los programas interactivos presentan la historia y la arquitectura de la abadía. Con la ayuda de un quiosco tactil interactivo que permite a cada visitante un recorrido personalizado, a ritmo de cada cual, en el espacio y en el tiempo Esta creación ha sido elaborada a partir de los analissis de fuentes musicales prestadas a los diferentes alrededores sonoros procedentes de la abadía : cantos de mujeres, rezos, sonidos de campanas o murmullos de fuentes… Alternando con el silencio, recurriendo a las nuevas tecnologías informáticas musicales más avanzadas se acompaña al visitante en su recorrido, incitándole a la contemplacion y al silencio...

El priorato Saint-Lazare abriga hoy el hotel restaurante del priorato de Saint-Lazare.

Construido a principios del siglo XII aparte de los otros edificios, el priorato Saint-Lazare era destinado a recibir a los leprosos o los religiosos encargados de cuidarlos. Cuando esta enfermedad desapareció, el priorato se transformó en casa de descanso para las religiosas, cansadas o convalescientes. Durante su estancia no se veían forzadas a vivir según la Regla, es decir no se veían obligadas a largos ayunos ni a oficios nocturnos

La capilla Saint-Lazare fue construida hacia 1160. Es de estilo gótico Plantagenet, exceptuando los falsos brazos del crucero central, construida en el siglo XV para situar allí los confesionarios. El claustro reconstruido en el siglo XVII, es sin duda, el más pequeño de Francia (9 m par 15 m). El ala está ocupada por la sala capitular en el bajo Esta sala ha conservado sus muros romanicos y sus bancos de piedra donde las monjas se instalaban durante los capítulos. Al lado de esta sala, una escalera derecha romanica conduce al dormitorio con una bóveda estucada. En el paso oeste-este dos calabozos (rigoires) dan de frente a una sala que debió ser originalmente la sala de la comunidad. El ala sur está ocupada por un vasto refertorio cuyas bóvedas fueron renovadas en el siglo XVI. Un tramo de este refectorio (del lado de la chimenea) cerrado por un muro servía de cocina para el priorato El ala oeste comporta el vestíbulo de la capilla así como una magnífica y audaz escalera vis qui se remonta al siglo XVIII.

Este priorato, en la época carcelar, fué transformado en enfermería para uso de los enfermos ya fueran guardianes, militares o prisioneros. Fué en esta época que el ala oeste fué construida

La abadía real de Fontevraud es actualmente una de las más grandes obras de restauración de Francia

La fundación de Fontevraud

Merced al éxito de sus predicaciones y al apoyo de sus notables que le dieron sus tierras, Robert d’Arbrissel creó, en 1101, el monasterio de Fontevraud. Esta fundación se inscribe en un contexto de gran reforma del mundo religioso. En esta época numerosos misioneros se marchaban a evangelizar al campo. Pero los monasterios femeninos eran extremadamente escasos y las comunidades mixtas donde la mujer ocupaba un lugar preponderante, eran excepción. Entre las mujeres que llegaron a esta nueva comunidad creada se encuentran gran número de damas nobles que, por su fortuna, permitían el crecimiento rápido del enriquecimiento de la abadía. Desde el final del siglo XII, la orden fontevrista fundó en Francia, Inglaterra y España, más de cien prioratos.

La Francia Feudal

La feudalidad, que conmenzó desde el fin del imperio carolingio está ya bien instalada. Frente a los soberanos con posesiones a menudo reducidas, los grandes señores son sus peligrosos adversarios. Entre ellos, Henri II Plantagenêt, rey de Inglaterra, reina, por su matrimonio con Aliénor d'Aquitaine, sobre toda la mitad oeste de Francia. Los Plantagenêt serón, durante varios años, los principales bienhechores de la abadía Fontevraud, hasta tal punto que la eligieron como necropolis real. Pero los tormentos de la época sacudieron violentamente la sociedad . La orden fontevrista se debilitó, el número de monjes descendió a la mitad y varios prioratos no contaban más que con dos o tres religiosos.

En los prioratos fontevristas, la Regla es olvidada poco a poco. La Reforma se impone Reformas y Borbones al final del siglo XV, el mundo religioso experimenta un renacimiento importante. En este contexto se inscrive la Reforma de Fontevraud. Paralelamente, la instalación de abadesas de sangre real a la cabeza de la abadía favorece las relaciones con el Rey de Francia, que se revela como el gran protector de Fontevraud. De esta manera, la abadesa Renée de Bourbon, apoyada por el rey pide al parlamento de Paris la promulgación de una orden de reforma de Fontevraud. Las protestas son numerosas, pero gracias al apoyo del Papa, Renée de Bourbon consigue, en 1504, restablecer la regilla concluyendo así la acción iniciada por una precedente abadesa, Marie de Bretagne. Una verja se instala entre el crucero y la nave para impedir los contactos con el mundo exterior y un muro de 1,3 km de largo et de 6 metros de alto aisla el convento.

La abadía bajo influencia

Los siglos XVII y XVIII, que marcaron en Francia la afirmación de la monarquía absoluta, son para Fontevraud la ocasión de estrechos intercambios entre el rey y la abadía. Las abadesas sucesivas, parientes del rey de Francia, vuelven a convertir Fontevraud en abadía real. Se inician campañas de restauración en la abadía que se transforma igualmente en pensionado para jovencitas nobles. Signo de estos numeroso cambios, Louis XV elige Fontevraud para educar a sus hijas. Sim embargo, la abadía pierde todo su prestigio y sus vocaciones se rarifican.

La Revolución no sacude inmediatamente Fontevraud. Es necesario esperar al 17 de agosto de 1792 para que un decreto ordene la evacuación de todos los conventos antes del 1° de octubre, lo que tiene como consecuencia la marcha de las religiosas y de la última abadesa, madame d'Antin. El 30 de enero de 1793, la abadía es saqueada y las sepulturas violadas. El vandalismo es tan importante que la municipalidad se ve forzada a redactar una orden para poner fin a tal situación. La abadía pasa a ser propiedad del Estado, es dividida en lotes para ser vendida. Al se muy numerosos los prioratos no encuentran adquisitores, salvo el de Saint-Jean de l’Habit, que será destruido después de su adquisición

Nuevas identidades

Con la Revolución la abadía de Fontevraud pierde su vocación primera, conviene entonces utilizar mejor los edificios que quedan. Así pues, la abadía se tranforma en prisión central por más de ciento cincuenta años. En efecto, en 1804, Napoléon hace de ella una Casa Central de Reclusión que puede acoger hasta 1750 detenidos. Entonces se somete al edificio a una serie de obras (destrucciones, construcciones y separaciones) Prision mixta hasta mitad del siglo XIX, la Casa Central de Reclusión se transforma en Casa de Fuerza y de Reclusión para 19 departamentos. De 1940 à 1945, es el lugar de encarcelamiento de numerosos resistentes. Después de la guerra numeroso « colaboradores » fueron encerrados allí.

Pero la atracción creciente por la historia medieval y una verdadera concienciación de las riquezas patrimoniales de Francia se afirman y Fontevraud se convierte en un lugar de memoria de la historia. La abadía pasa al Ministerio de Cultura en 1963, exceptuando «la Madeleine» que conserva una población de treinta detenidos, empleados a hacer desaparecer las trazas de los más flagantes de la época carceral. El último prisionero quita la prisión el 30 de septiembre de1985.

La iglesia de la abadía

La abatial se eleva sobre las fundaciones de una primera iglesia, construida en piedra, con una sola nave. La construcción duró medio siglo, desde 1105 hasta 1160. La sorprendente cesura arquitectural, que distingue el coro esbelto de la nave más recogida, refleja la diversidad de origen de los arquitectos. El coro y el crucero, de inspiración ligeriana, se unen a una nave angonesa

La fachada, recompuesta varias veces durante varias épocas, fue de nuevo recompuesta en 1504 con el mismo estilo flanboyante que el aguilón del alto dormitorio que lo hace pendiente (detrás de las cocinas románicas). Durante estos trabajos, la abadesa cubre la puerta románica con un pórtico de estilo griego y de orden toscano, que se compone de dos pilastres, de un entablamento y de un frontón. Al principio del siglo XX, el arquitecto Lucien Magne restablece la puerta románica que se ve actualmente

El interior, la nave es sostenida por dos pilares cuadrados y masivos flanqueados de columnas hermanadas sobre los tres lados. A lo largo de los muros se estiran arcadas ciegas que sostienen galerías de circulación.

Las cúpulas montadas sobre pechinas, y formando filas, delimitan cuatro tramos. En el muro norte (a izquierda mirando hacia el coro) se abre la puerta llamada « papal » : se cree que dió paso al Papa Calixto que vino en el mes de noviembre de 1119, a consagrar el edificio todavía en obras y a confirmar los estatutos del la Orden fundada por Robert d’Arbrissel. Se llega al crucero atravesando algunos grados. Altas y finas columnas hermanadas están montadas de capiteles sobriamente decoradas de hojas de agua. El coro está desprovisto de toda ornamentación : el desnudo de las columnas que delimitan el deambulatorio exalta todavía más su verticalidad : tres explendorosas capillas se abren al fondo de la ábside.

En el siglo XIX, la nave es repartida por la administración penitenciaria en cuatro niveles de dormitorios y almacenes con su cortejo de degradaciones de ventanas y de puertas. Al arquitecto Lucien Magne se le debe la restauración completa de la abatial en 1906, e incluso la reconstrucción de las cúpulas

Las estatuas yacentes

Desde los primeros años de la fundación de Fontevraud, la familia de Anjou se muestra generosa con la incipiente Orden. Henri II Plantagenêt y su esposa, Aliénor d'Aquitaine, fueron también donadores y atentos protectores. Dos de sus hijos fueron educados en Fontevraud : Jeanne d'Angleterre y su hermano Jean-sans-Terre. Fué cuando vino a las funerales de su padre Henri II, con el cual estuvo reñido mucho tiempo, cuando Richard Coeur-de-Lion se arrepintió y pidió que le enterraran al lado de su padre, así se hará a su muerte en 1199. Jeanne d'Angleterre, esposa de Raymond VI, conde de Toulouse que tomo el hábito fontevrista poco antes de su muerte, fue enterrada en julio de 1199 en la abadía, después de su padre y su hermano. La reina Aliénor, viuda, afectada duramente por la desaparición de la mayor parte de sus hermanos, se retira a la abadía, muere y es enterrada en 1204.

Otros miembros de la familia real irán igualmente con Henri II a su necrópolis : Isabelle d'Angoulême, su nuera, muerta en Fontevraud bajo el hábito religioso, Raymond VII de Toulouse, su nieto. La corte del rey Jean-sans-Terre, su hijo, el corazón del rey Henri III, su nieto, fueron transferidos igualmente allí.

Cuatro magníficas estatuas yacientes policromas son conservadas en la abatial . tres son de piedra : las de Henri II, Aliénor y de Richard.  La cuarta, la de Isabelle, es de madera.

El Claustro del Grand-Moûtier

Lugar de deambulación, el claustro es el centro alrededor del cual se organiza toda la vida del convento. A Fontevraud, esta organización se hizo según el plan benedictino : al norte la iglesia, al este la sacristía, la sala capitular, la sala de la comunidad, al sur el refectorio, al oeste, los comunes.

Reconstruido en el siglo au XVI por las adbadesas, Renée et Louise de Bourbon, el claustro del Grand-Moûtier vuelve a tomar idénticamente las proporciones iniciales del antiguo claustro románico. Renée de Bourbon hizo contruir la galería sur (1519) mientras que su sobrina Louise hizo renovar las otras galerías (1530-1560), donde se puede ver su monograma. Si la galería sur es una galería de estilo gótico, su fachada presenta ciertas originalidades por sus largas y molduradas arcadas, así como por sus pilastres finamente ornados. De un estilo completamente diferente, las otras tres galerías son más clásicas : columnas geminadas sirven de contrafuerte a cada solera y cada una de las parejas de columnas sólo está peinada de un único capitel iónico. Las galerías superiores del claustro son de la época de la prisión

La sala capitular

En esta sala tenían lugar los diferentes capítulos : capítulos generales, conventuales, administrativos así como las diferentes ceremonias litúrgicas, como el oficio de completas. El pórtico presenta esculturas finamente trabajadas. La figura de la bóveda representa a Dios Padre que tiene el mundo en su mano , y a los dos lados los apóstoles

Las otras esculturas están hechas de entrelazados, guirlandas, figuras alegóricas, míticas o simbólicas, la mayor parte de ellas hacen referencia a la muerte y particularmente la de Cristo. De cada lado del pórtico, se encuentran dos ventanas geminadas de cajón representando diversos santos tallados en ligero bajo relieve. Vemos allí igualmente la adoración de los Magos, un angel expulsando a Adan y Eva del paraiso terrestre, la matanza de los santos inocentes, santa Verónica presentando su velo, la Anunciación...

Reconstruida en el siglo XVI, la sala capitular da la impresión de una elegancia arquitectural bastante rara, merced a sus dos endebles columnas que se prolongan en corazón de palmero y que delimitan las dos naves de tres tramos cada una. Los muros fueron pintados hacia 1563 por un artista angevin, Thomas Pot, y figuran escenas sacadas de los evangelios la Cena con el lavado de piés, la traición de Judas, la flagelación, el coronamiento de espinas, la muerte en la Cruz, el entierro, la Resurección, la Ascensión, Pentecostés y el Tránsito de la Virgen. En todas las escenas se ven religiosas, todas procedentes de la familia de los Borbones y de Rochechouart. Son añadidos posteriores a las pinturas, exceptuando los pórticos de Renée y de Louise de Bourbon representados en la escena de la Crucificación. El enlosado muy trabajado presenta las inicales «R.B.» (Renée de Bourbon), el «L» alado (Louise de Bourbon), el vuelo coronado de los Borbones et la Salamandra de François I°. Durante la época carcelar, la sala capitular sirvió primero de almacén para la cocina instalada en los calefactorios, después de Sala de audiencias para juzgar a los prisioneros que cometían faltas durante su detención

El calefactorio o la sala de la comunidad

La comunidad se reunía allí a ciertas horas del día par efectuar « trabajos manuales » ordenados por la Regla : bordar, escribir. Era la única sala calentada de la abadía, concesión de la Regla para evitar los dedos entumecidos impropios a ese tipo de actividades. En la época carceral, esta sala fue trasformada en cocina de sopas. En el trascurso de las escavaciones que precedieron los trabajos de restauración, se encontró en el nivel del siglo XII (visible merced a la apertura acristalada) y se eligió para restaurar según el nivel del siglo XVI.Le cloître du Grand- Moûtier

La escalera del Renacimiento y los tres dormitorios

Una hermosa escalera monumental del siglo XVI, cubierta de una bóveda de cañón con cartesones escultados permite el acceso a los dormitorios. Esta escalera del Renacimiento de un único tiro es de la campaña de restauración, llevada a cabo por las abadesas-princesas de Borbón, entre 1504 y 1610.

El efectivo del monasterio (hasta 800 religiosos y monjas), justificó la reforma de tres dormitorios : el bajo-dormitorio, en el bajo, que da sobre el rellano inferior de la escalera del Renacimiento, el gran-dormitorio, reformado al este según la disposición monástica habitual, después, en el piso superior hasta encima del refectorio, el alto-dormitorio y su estupenda bóveda de obra viva de barco volcado.

Cada dormitorio poseía un lustro en medio, según la Regla : «debeis dormir solas, cada una en su cama y si es posible todas en un lugar, por la noche la candela debe estar encendida siempre en el dormitorio desde la noche hasta la mañana

Las 230 celdas, repartidas en los tres niveles, están amuebladas con una cama compuesta de dos colchones, visillos, una mesa y una cómoda, así como de dos sillas. La luz directa procede de una pequeña ventana cuadrada, con un ventanal más grande que ilumina el corredor central. La Regla impone también la alternacia de una celda de una joven religiosa con las de mayor edad

El oficio de matines, cantado en medio de la noche, parece haber necesitado en cierta época, un acceso directo al coro de religiosas, como lo dejan suponer los vestigios todavía visibles en la pared aguilón del brazo sur.

En la época de la prisión, la administración penitenciaria dividió el gran-dormitorio en dos niveles suplementarios para aumentar la capacidad de « acogida » . Estos tres niveles contienen lo que se llama las « cajas de pollas »

El gran-dormitorio representa hoy en día para el Centro cultural, un lugar de exposición particularmente elegante, con su bonito espacio de 1000 m2 y su imponente estructura El bajo- dormitorio y el alto-dormitorio, que no se visitan, se utilizan para los coloquios y los conciertos del Centro cultural.

El refectorio

La abadesa Renée de Bourbon decidió, en 1515, volver a hacer el abovedado de esta gran sala que, en la Edad Media, estaba labrado

Esta modificación necesitó la destrucción de dos adsidiolas de las cocinas románicas. Diez bovedillas de cruceros de ojivas reposan sobre la gran obra románica, por medio de pingantes remarcables. Las trazas de vanos primitivos se leen hoy en día, tanto sobre el frente exterior como sobre el exterior del edificio

Todas las religiosas se encontraban en esta gran sala de 46 metros para las dos comidas del día. Las mesas estaban alineadas a lo largo de las paredes y las monjas se instalaban según su rango de antiguedad . La mesa de la abadesa y la Gran superiora se encontraba a la extremidad del refectorio, sobre una estrada. Escuchaban en el más absoluto silencio la lectura de la biblia, hecha por una semanera. Desde lo alto de su púlpito, su voz resonaba bajo las grandes bóvedas de ojivas : «después de la bendición entraba para la lectura y se guardaba un respetuoso silencio, de manera que no se oyera ningún ruido ni voz, solamente lo que se leía.

Durante la época carceral, el refectorio fue dividido para la creación de un piso que se utilizó como dormitorio, lo que tuvo como consecuencia la obturación parcial de las ventanas altas, en arco mitral, y la apertura de nuevas ventanas en el bajo. Sucedió lo mismo con las puertas. En esta misma época, el púlpito de la semanera, que se encontraba en el lugar de la puerta sur, fue destruido, mientras que, fue contruida la tribuna a la extremidad este del refectorio. Poseía entonces su inclinación al oeste. La acústica del refectorio es tal que hoy en día el Centro cultural la utiliza frecuentemente para los conciertos y gravar.Le réfectoire

Las cocinas románicas

Su construcción duró probablemente hasta 1160 y empezó desde su implantación en el lugar. Su atribución fué incierta durante mucho tiempo. Llamadas «tour d'Evrault», del nombre del bandido cuya leyenda pretende que encendía fuego en la linternilla central para atraer a los viajeros que se perdían, fueron tomadas por un batisterio, por una linterna de muertos o por una iglesia circular de ocho capillas. En realidad, se trata de cocinas o de ahumaderos como lo atesta un documento iconofráfico que disponemos del castillo de Saumur, o comme existe todavía en la abadía Saint-Florent de Saumur o en la abadía de Bourgueil.

Construidas completamente de piedra por miedo al fuego, estas cocinas estaban separadas de los demás edificios y servían también, posiblemente, de ahumadero. El estilo de inspiracción bizantina y el tejado de «écailles de poisson» se encuentran en numerosos edificios religiosos de Poitou.

Estas cocinas fueron restauradas al principio del siglo XX por el arquitecto Lucien Magne, alumno de Viollet-le-Duc, que añadió una linternilla en cada chimenea. Además de la simplicidad del decorado podemos señalar que la construcción pasa del plano octogonal al plano cuadrado para volver al plano octogonal en elevación.

Las cocinas del siglo XVI

En el siglo XVI, se instalan nuevas cocinas, más funcionales que las cocinas románicas, a la extremidad norte del refectorio. Este espacio es utilizado para las exposiciones del Centro Cultural

Las enfermerías de Saint-Benoît

Edificadas en el siglo XII, estas enfermerías fueron reconstruidas hacia 1600.

Los sótanos actuales de los edificios corresponden a las salas románicas de las enfermerías primitivas. En el centro de la galería y del claustro se encuentra la entrada de la capilla de los muertos. En la época carcelar, la construcción de un segundo piso llevó consigo la división de la capilla en dos y la desaparición de su campanario. Estos edificios sirvieron de «barrio de mujeres» hasta midad del siglo XIX.

Este conjunto arquitectural de enfermerías es impresionante por sus proporciones, su rigor

La capilla Saint-Benoît

Al norte del patio, se encuentra la capilla Saint-Benoît que es de la segunda mitad del siglo XII. Este edificio sigue siendo un bello ejemplo de arte gótico Plantagenêt, aunque uno de sus tramos fuera destruido en el siglo XVII cuando se edificó el apartamento para una gran priora de la época

El último juicio

Este conjunto escultado en alto relieve mide 1,30 m por 60 cm y 35 cm de profundidad. Está instalado en la capilla de los muertos en el centro del ala oriental del patio Saint-Benoît. Se trata de un juicio final, con un cortejo de santos y condenados, a un lado y otro del Cristo glorioso. Este conjunto monumental debió ser acogido bajo un porche a la entrada de la abatial. En realidad sólo una quinta parte de la obra está expuesta

La parte reconstituida testifica de una gran virtuosidad. La maestría del escultor aparece en los trozos de valentía : las piernas de varios personajes fueron completamente separadas del bloque de toba blanca. Muescas practicadas sobre la espalda de dos benefactores indican que los brazos correspondientes han sido escultados aparte y después ajustados. Subsisten trazas de policronía : negro y oro y ocre.

La calidad de este juicio final es única : es un apasionante descubrimiento para insertar en el catálogo de grandes obras escultadas de la Edada Media, del arte románico y gótico. En un primer tiempo se fechó la obra del principio del siglo XIII. Pero un texto menciona el juicio final de Fontevraud en una fecha anterior : en la bibliografía de saint Hugues de Lincoln, se relata el paso a Fontevraud del santo y de Juan Sin Tierra, al día siguiente de la muerte de Ricardo Corazón de León, en 1199. A la entrada de la abatial, el santo hombre le indica al monarca la presencia de reyes entre los réprobos y le sermonéa por sus faltas pasadas. Pero Juan designa otros reyes humildes y suaves, alegremente conducidos al cielo por los ángeles y declara que seguirá su ejemplo. Si se trata bien de la misma obra, el juicio final de Fontevraud será pues anterior a 1199. www.abbaye-fontevraud.com. http://www.arenotech.org

http://www.abbaye-fontevraud.com/indexflash.htm