Nájera  legado medieval : La Rioja tierra abierta

Tras el enorme éxito alcanzado por la exposición Calagurritana “La Rioja Tierra abierta”, una nueva ha visto la luz este año de 2005 en el monasterio de Santa María la Real de Nájera. Esta ciudad situada en una encruzijada de caminos, culturas, influencias e intercambios, abrió en mayo sus puertas dentro del marco de esta exposición en el monasterio fundado por Don García Sanchez III, el rey que conquistó Calahorra y que mandó construir el cenobio de Yuso, donde se darán cita el gótico el renacimiento y el bárroco y que pronto se convirtió en uno de los principales enclaves políticos como capital del Reino de Pamplona-Nájera y del que nacieron otros dos reinos los de Aragón y Castilla, iniciadores de la unidad de España.

Dice la leyenda que el rey iba a una cacería y al perseguir a su presa descubrió una cueva con la imagen de María, se durmió y en el sueño la virgen le anunció su victoria contra los árabes, así fue y en agradecimiento mandó construir el monasterio

En esta exposición a través de nuevos planteamientos, la tecnología se covierte en una obra que conjuga el pasado al presente invitándonos a seguir un determinado recorrido en tres etapas : la Iglesia, el Claustro alto y el bajo. El mejor ejemplo es la imagen de Doña Mencia, cuya esfingie ha sido objeto de un tratamiento tecnológico : va al encuentro del visitante. Sin embargo, la introducción del arte contemporáneo es mínima y poco acorde con el tema que se evoca.

Recordemos que la Ciudad de Dios fue ideada por San Agustín en el primer cuarto del siglo V, en los años posteriores a la caída de Roma, y este monasterio pretendía ser su representación. La ciudad de Dios estaba formada por todos aquellos que querían vivir según las normas del espíritu. En la ciudad divina encontramos a los hombres de fé impregnados de los sentimientos amor y solidaridad.

En la iglesia podemos ver la Nave central por donde se accede a través del Pórtico sur de Santa María donde encontramos los Panteones de los Infantes y el Real, pasamos a la cueva de la Virgen de donde salimos a través de una exposición de las numerosas estatuas marianas prestadas por las diferentes hermitas de la zona.

Luego se puede observar detenidamente el retablo de Santa María, de estilo bárroco, construido entre el siglo XVII y XVIII, en el centro podemos observar una talla románica de la virgen, enmarcada con columnas salomónicas y un calvario gótico en la parte superior que esconde una antigua ventana, se remata el retablo con el escudo del emperador Carlos I de España y V de Alemania. Desde el Triforio, corredor elevado tras el retablo mayor, se puede contemplar la Iglesia a vista de pájaro.

En el Claustro Alto nos encontramos con los restos de una original biblioteca que data del 1270 donde podemos ver un Beato, la Hoja de Ciruna del siglo IX. En la silleria  del coro que se construyó entre el siglo XV y XVI, se encuentra en sus tallas una mezcla del gótico y el flamígero con el plateresco y el renacentista. En el respaldo de la silla abacial está representado el rey García Sanchez III, fundador del monasterio.

El trayecto continúa a través de la bodega, que se solía construir junto al claustro, sigue la botica y la Escalera Real donde se encuentra la puerta del emperador Carlos I de estilo flamígero, coronada por una cúpula renacentista.

En el claustro bajo, en los muros encontramos enterramientos de personajes de la nobleza, la Capilla de la Veracruz., el sepulcro de Dona Toda. La exposición termina con la visita del Jardín del Edén o Jardín claustral que evoca el paraíso perdido. www.la Riojatierrabierta.com. Laura Garcia Vitoria

El retablo