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Ciclo de conferencias sobre la Sociedad de la información,
programa de actividades de "Canarias en Red" 2004 Comunidad autónoma de Canarias Cámara de Comercio de
Canarias, Las Palmas de Gran Canaria Innovación
e identidad : Laura García Vitoria, II - « Las ciudades del conocimiento » |
Numerosas son, hoy en día, las colectividades territoriales que han desarrollado recientemente programas de ciudades del conocimiento
En el eje de tal andadura que pretende crear nuevas relaciones entre conocimiento y teritorios, las preocupaciones que encontramos son numerosas : desarrollo de la inteligencia económica y de la atractividad territorial, reflexión - al contrario - sobre las potenciales mutualizaciones de saberes y experiencias que permiten evitar la deslocalización de algunas actividades - esto tanto sobre el continente européo como americano - y bien evidentemente la puesta en marcha de procesos de innovación - tanto tecnológica como societal -.
De manera general en efecto, esta mirada prospectiva sobre el futuro de nuestras colectividades es indispensable ahora que nuestras sociedades y nuestras ciudades han tomado la costrumbre de declinar al futuro su propio presente - e incluso cotidiano - y esto a través singularmente de portales de formación de toda clase de procesos multiples para compartir conocimientos.
Ahora bien, para que tales gestiones puedan desarrollarse, hay que cumplir con una condición importante que reside en una verdadera gestión de la identidad territorial. Si no tenemos en cuenta los horizontes culturales de nuestro territorio, la gran parte de los programas de las ciudades digitales y ciudades del conocimiento serán un fracaso: no se trata en absoluto de una visión demasiado "intelectual" de su desarrollo en la medida donde, bien al contrario, la relevancia de la memoria que contienen las collectividades encuentra incontestables intereses económicos a través del desarrrollo, por ejemplo, de muséos virtuales y la puesta en línea de los referentes patrimoniales, prendas de nuevas formas de turismo de la memoria. Además, más allá incluso de los programas de prospectiva y de instalación de estrategias identitarias para el desarrrollo territorial, esta manera de ver y de hacer permite a menudo la creación de pequeñas empresas innovadoras y una reflexión tecnológica no despreciable en el campo de la formación de los diversos responsables.
Es esencial la idea de que prospectiva tecnológica y gestión de identidad vayan juntos y es esencial para los responsables locales, económicos, educativos y culturales de que los conjugen simultáneamente en la elaboración de estrategias de desarrollo de territorios digitales y ciudades del conocimiento : el estudio de la mayor parte de los proyectos y realizaciones ibéricas, pero también européas en este campo, nos muestra en efecto, que se trata de una especificidad importante de la economía digital.
Una estrategia de e-servicios particularmente volontarista y sobre todo eficaz es pues primero el hecho de colectividades que se proponen tal estatuto de ciudades aprendices (que aprenden) y donde la estrategia municipal toma en cuenta una formación susceptible de completar sus bazas de competitividad.
Tal semántica onnipresente de la « sociedad del conocimiento» se encuentra claramente en las antípodas de las demagógicas retóricas políticas tradicionales y vale la pena pues que la sigamos de cerca y que la acompañemos con nuestros análisis y preconizaciones.
En la visión que les proponemos presentemente, evocaremos primero el ejemplo de ciudades ibéricas que han sabido muy pronto desarrrollar tales programas.
Si existe un plan estratégico de colectividades a seguir - desde el punto de vista que es el nuestro aquí -, es bien el de Burgos. Anunciado el año pasado, piensa hacer de la ciudad en 2015 una ciudad del conocimiento, apoyándose sobre el desarrrollo de un parque tecnológico. Es algo similar lo que pretende el plan Bilbao 2010 (con el programa de aprendizaje todo a lo largo de la vida llevado a cabo por la municipalidad y sobretodo la creación en Zorrozaurre de un espacio de implantación de actividades que permitan la utilización de servicios avanzados, futura ciudad por completo de una « ciudad de la innovación y del conocimiento». Sucede lo mismo con el programa « Coruña, ciudad del conocimiento », donde tal vez la dimensión de la adminstración electrónica local de la ciudad de La Coruña se revela todavía más preciso.
« Sevilla 2010 » - que se define ella misma también « ciudad de la innovación y del conocimiento» se ha fijado horizontes todavía más amplios : su centro histórico tiene vocación de transformarse desde 2004 en un « barrio de la nueva economía y del conocimiento». Una restauración de quince edificios debe albergar « las actividades específicas de una economía del conocimiento» : nos será difícil de no organizar un coloquio como el de Bahía en Sevilla el año próximo
Encontramos el mismo refrán por lo que concierne Huelva que entiende convertirse en « ciudad del saber, ciudad del conocimiento». Zaragoza, a través del programa « Zaragoz@ccessible » que quiere desarrollar una « ciudad del conocimiento ». O en Sabadell, cerca de Barcelona, au través de su « plan para la sociedad de la información y del conocimiento» : la municipalidad ha creado una « Fundación de las industrias de la información» para implantar formaciones ligadas a las infotecnologías y capaz de formar a los empresarios del mañana; todo ello en paralelo al Instituto de estudios y de investigación aplicada que desarrolla funcionalidades de observatorio y de desarrollo de proyectos innovadores. El plan « Sabadell 2010 » subraya que la ciudad digital entiende como objetivo la formación et la competitividad territorial.
« eDonosti.net » se inserta en el marco del proyecto Urbano en el que la ciudad de San Sebastian está implicada. Apoyándose tanto sobre la gestión de su identidad como de su inscriptión patrimonial, la colectividad se describe en términos prospectivistas como la ciudad de la creatividad y de la innovación ...
Elche propone una dimensión particularmente interesante en su reflexión estratégica : concibe el campo de la e-administración como « instrumento de gestión de cambio de modelo urbano», una aproximación que entendemos seguir particularmente en los próximos años.
Getafe, en la región de Madrid, deséa, llegar a una situación de real competitividad territorial, con, por ejemplo, un plan de calidad para la gestión municipal. Granada cuyo Instituto municipal de formación se apoya particularmente sobre un centro de nuevas tecnologías. Jerez de la Frontera, cerca de Cadiz, ha creado en este mismo sentido una bolsa virtual de trabajo, pero también un amfiteatro virtual de teleformación « León Ciudad Digital » que pone el acento sobre las cuestiones de formación
Formar, formar de nuevo constituye el leitmotiv para las colectividades territoriales en España con las iniciativas de Burgos Ciudad XXI, que prevee cursos de formación para jóvenes en dificultal que les permita acceder a las infotecnolgías, cursos de formación también, por ejemplo, para el conjunto del personal municipal. Las estrategias de "integración sociolaboral", y sobre este punto deberemos seguir de cerca el programa « Ciudad Real : Ciudad empresarial virtual ». La lista de los programas seleccionados se encuentran adjunto.
En el caso de Barcelona, es también la dimension cultural - más alla de las ambiciones económicas que caracterizan a la ciudad - la que conviene resaltar primero y con este objetivo se expresa claramente la capital catalana : hacer de la ciudad de aquí a 2010 uno de los grandes lugares de convergencia de flujos de una nueva cultura digital y asegurarse un "acceso inteligente" para todos los que viven y trabajan allí.
La transmisión de una información que pueda presentar realmente bajo forma interactiva constituye así mismo uno de los objetivos del plan estratégico de Barcelona metrópolis. Los objetivos que se ha dado para 2005 en la materia no dejan lugar a duda : « Barcelona (está en efecto, bien señalado en el tercer plan estatégico) debe identificarse como un territorio de innovación constante ». Se evoca la « Ciudad del Conocimiento al alcance de los ciudadanos, y capital de sectores de nuevas actividades y de servicios en un marco de eficiencia y calidad ».
Nos encontramos, cierto es, con la necesidad de alfabetización digital y la conexión electrónica para todos, pero también y sobre todo un plan de investigación en colaboración con las universidades para reforzar la creación de una sociedad local del conocimiento, la elaboración de herramientas destinadas al seguimiento de tal construcción territoiral e incluso la creación de un "diseño urbano" basado sobre las infotecnología
La trasferencia de tecnología está, naturalmente, onipresente a través de la creación de centros adecuados que permiten la creación de empresas a partir de tecnologías innovadoras y sobretodo el apoyo de proyectos que permiten crear usos aplicativos a partir de laboratorios de investigación : es la razón de ser del plan Barcelona biomédica.
El programa « Barcelona digital » se da igualmente como objetivos - entre muchos otros - la creación de centros comerciales virtuales (sin ni siquiera imaginar que una gran ciudad no pueda fijarse ella misma tal reto) y la posibilidad, de manera general, de facilitar las infraestructuras de conexión y sobretodo construir una administración digital con el fin de poner a disposición de todos los actores del desarrollo urbano y más alla, por ejemplo del conjunto de la población - antes incluso que los servicios electrónicos - la información más exhaustiva posible.
Gestión de la identidad catalana por un lado - a través, por ejemplo este año de la organización du Forum mundial de la cultura -, encontramos a la disposicion de todos una visibilidad máxima sobre todas las posibilidades de la ciudad en materia de competitividad innovadora por otro lado : dos ingredientes importantes que, como ya lo vimos durante nuestra Jornada de Logroño dedicada a la Ciudad digital del futuro, permiten caracterizar el concepto mismo de ciudad digital.
Numerosas colectividades en Europa y América Latina sobretodo, han adoptado tales programas. Pero más alla - y éste es ahora ya el caso por lo que se refiere a algunos países mediterráneos -, estos son los espacios regionales e interregionales de conocimiento que conviene crear para facilitar trasferencia tecnológica y mutualización de herramientas.
Se trata así de situar, en relación a la acción de la red, los ejemplos construidos por los « barrios que aprenden » que permiten hoy en día a numerosas colectividades européas trabajar y reflexionar juntas en estos campos. Ciudades inteligentes, ciudades saber, barrios que aprenden, poco importa en el fondo la semántica utilizada y las modalidades de puesta a punto de tales objetivos. Para el mercado local del trabajo, las relaciones entre empresas y lugares de investigación, lo esencial reside en una gestión de la inteligencia colectiva territorial.
Las colectividades territoriales necesitan en efecto, hoy en dia laboratorios comunes para imaginar las herramientas que les permitan interactividad y funcionamiento en red. El concepto de laboratorio digital territorial que hemos desarrollado recientemente coloca esta cuestión en el eje mismo de todos los dispositivos cuyo punto común reside, de todos modos, en la creación y la circulación de conocimientos.
Merced a tal posicionamiento, a las antípodas del concepto angloxajón de ciudades inteligentes, algunas ciudades mediterráneas como Valencia constituyen hoy en día verdaderos modelos en el mundo de la empresa, hasta tal punto que el impacto de las infotecnologías es suceptible de permitir el respeto de las diferencias y la diversidad con un vínculo fuerte entre identidad del territorio e implantaciones económicas. Y la creacion local de contenidos culturales constituye naturalmente un vector importante : en la medida de que donde sólo las tecnologías inovadoras son susceptibles de poner a disposición de cada uno tal material identitario, esta manera de ver y hacer debe posibilitar los intercambios de competencias y de conocimientos, sirviendo, de este modo, de vectores de cooperación y de contribución al desarrollo.
Este proceso fue ampliamente evocado en la declaración de Logroño del 12 de mayo de 2003. En efecto, no habrá innovación ni creación de contenidos sin la puesta en marcha ya evocada de aprendizaje colectivo y de gestión de saberes a una escala más amplia : no sirve para nada observar y subrayar ciertas prácticas y selecionar posibilidades tecnológicas en el marco del acompañamiento de una colectividad si no se asegura un verdadero trabajo colaborativo de un « KM territorial » que repose sobre los dispositivos de aprendizaje colectivo de los ya evocados anteriormente. [20]